| El 6 de marzo el Ministro de Hacienda Jin Renqing
anunció que en 2004 China planea aumentar los gastos de defensa
nacional en el 11,6% sobre el nivel del año pasado. Según
analiza Luo Yuan, experto en asuntos militares, el incremento presupuestario
de los gastos militares se debe a la necesidad de adecuarse a los
nuevos cambios en la situación de seguridad internacional y
a la tendencia de la nueva revolución militar mundial, y también
a la necesidad de apoyar el desarrollo del país por vía
pacífica.
En años recientes, dice Luo, quien se ha dedicado durante
largo tiempo al estudio de los gastos militares de los principales
países del mundo, éstos los han incrementado por amplios
márgenes, y la mayoría de los países los han
elevado a un nivel sin precedentes desde el término de la
Guerra Fría. Según Lu, el mundo actual no vive en
paz, pues se ha producido un promedio anual de 10,7 guerras parciales
en los últimos años, se han incrementado los factores
no tradicionales de amenaza a la seguridad, incluyendo las actividades
terroristas, y están ocurriendo cambios en las amenazas con
que se enfrentan los países y en su comprensión de
las amenazas, lo cual ha llevado a los países a acrecentar
sin cesar sus gastos militares. Al mismo tiempo, los principales
países del mundo se están apresurando en impulsar
la nueva revolución militar y sus ejércitos se están
cambiando dell tipo intensivo en recursos humanos al tipo intensivo
en capital, lo cual ha impulsado a su vez el aumento de los gastos
militares. Hasta donde sepamos, el presupuesto de defensa de Estados
Unidos para el año fiscal 2004 es de $401.700 millones, y
sumados los $87.000 millones de gastos retroactivos más para
la guerra de Iraq y la guerra de Afganistán, totaliza $488.000
millones, sentando así el récord más elevado
en la historia. Y Japón viene en segundo lugar en el mundo,
con un presupuesto de defensa de $42.200 millones para el presente
año. En 2000, de acuerdo con las estimaciones de un instituto
de investigación británico, los gastos militares de
los veinte países y regiones principales del mundo ocupaban
un promedio de 2,27% del PIB, pero este año la proporción
será más alta. Bajo este trasfondo internacional,
dice Luo, los gastos militares de China no son nada asombrosos en
términos de cifra absoluta o de porción en el PIB
frente a los de los países desarrollados si bien han tenido
un incremento continuo en los últimos años.
Luo opina que China sigue aumentando sus gastos militares en 2004
debido principalmente a cinco motivos.
1. Apoyar el desarrollo pacífico del país, el cual
significa no robar riqueza recurriendo a la guerra como medio. Para
este propósito China debe tener la capacidad de poner coto
a la guerra, y la contención de ésta exige una mayor
capacidad estratégica que la de ganar la guerra, de ahí
que resulte necesario invertir más fondos a tal efecto. Desarrollo
pacífico también significa que China debe basar su
desarrollo principalmente en la innovación independiente
sin disputar recursos estratégicos con otros países,
lo cual exige a su vez aumentar en cierta cantidad la inversión
en la defensa nacional.
2. Salvaguardar la soberanía estatal y la integridad territorial.
El Estado encomienda al Ejército Popular de Liberación
(EPL) la misión de salvaguardar la seguridad y unidad del
país y de proporcionar una garantía segura a la edificación
de una sociedad modestamente acomodada en todos los sentidos. A
fin de hacer posible que el EPL cumpla esta misión, es indispensable
acrecentar la inversión en los gastos militares y elevar
la capacidad de combate del ejército en defensa propia en
las condiciones de alta tecnología.
3. Salir al encuentro del desafío de la nueva revolución
militar mundial. Esta revolución pone de manifiesto que los
ejércitos están evolucionando del tipo intensivo en
recursos humanos al tipo intensivo en recursos de ciencia y tecnología,
o sea, al tipo intensivo en fondos. Tomemos a Estados Unidos por
ejemplo: un bombardero invisible cuesta alrededor de $500 millones,
y un portaaviones nuclear $4.000 millones. Así pues, sería
imposible promover la nueva revolución militar de no haber
una inversión de fondos necesarios.
4. Materializar el desarrollo a saltos con peculiaridades chinas.
Debido a las razones conocidas de todos, China ha adoptado a favor
de la construcción económica la política de
“paciencia” en materia de construcción de su
ejército. Por lo tanto, el EPL vive ahora la etapa de transición
de la mecanización inconclusa a la de enfrentamiento con
el desafío de la informatización. Con el fin de evitar
una mayor “brecha de tiempo” con otros países,
China tiene la necesidad y a la vez la posibilidad de subir al “tren
expreso” de su construcción económica para coordinar
con ésta la construcción de su defensa nacional para
realizar a saltos la modernización de sus fuerzas armadas.
5. Implementar la medida estratégica de reducir el ejército
en 200 mil efectivos. Antes del desarme a gran escala, cualquier
país pasa por el proceso de “la inversión primero
y los beneficios después”. Es así porque después
de la simplificación y consolidación del ejército,
un gran número de militares desmovilizados y retirados que
pasan a labores civiles necesitan de colocación y sus familiares
afrontan el problema de reempleo, y por otro lado, surge el trabajo
subsiguiente de arreglar aquella parte de la producción militar
y equipos sobrantes. Pero todo requiere de una enorme inversión
de fondos. Por supuesto, el ejército se beneficiará
más tarde de esta inversión, alcanzado el objeto de
una mayor eficiencia a pesar de su disminución numérica.
(Información de Xinhua, traducción de www.china.org.cn)
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