Táctica integral para la solución del problema de empleo
 

En 2004 China realizará la meta de reempleo para más de 4 millones de trabajadores desplazados de sus puestos y mantendrá el índice de desempleo en las áreas urbanas en un 4,5 por ciento.

Por TAN WEI

Feng Chenjiang, trabajador desplazado de su puesto de trabajo de la Fábrica de Vidrio de Taiyuan, provincia de Shanxi, no cabía en sí de alegría en otoño de 2003 cuando recibió un minicrédito bajo fianza por valor de 20.000 yuanes ($2.415), que le consiguió el gobierno local en ayuda a su empresa. “Con el préstamo, el centro de distribución de cereales y aceites que manejo en la comunidad ya puede sobrevivir", dijo Feng, muy animado.

Otros nueve trabajadores desplazados como Feng fueron los primeros beneficiarios de este tipo de préstamos en Shanxi con la garantía gubernamental.

Siendo el país más populoso del mundo, China mantiene el crecimiento demográfico anual sobre la base de 1.360 millones de habitantes, lo cual significa que en un periodo bastante largo la oferta excesiva de mano de obra en el mercado laboral seguirá siendo uno de los factores que obstaculizan el desarrollo económico.

El año pasado, a medida del fortalecimiento de la reestructuración económica y la profundización de la reforma empresarial, se acrecentó el número de trabajadores desplazados de las empresas de propiedad estatal, provocando una enorme presión sobre el empleo. Mientras tanto, más de 80 millones de los 150 millones de trabajadores rurales sobrantes inmigraron a trabajar a las ciudades o se dedicaron a negocios individuales, lo que agrega presión sobre el empleo en las ciudades. Por otro lado, 2,12 millones de universitarios graduados en 2003 aspiran a la colocación.

A consecuencia de todo ello, el empleo y reempleo de los diversos grupos sociales se han convertido en un problema apremiante con que se enfrenta el gobierno.

Afortunadamente, el gobierno incluyó por primera vez el empleo y reempleo en los objetivos de la macrorregulación del desarrollo económico y social nacional de 2003. A principios de este año, Zhang Zuoji, Ministro de Trabajo y Seguridad Social, dijo con franqueza: “China está pasando por una cruda situación de empleo", pero afirmó que "cumplirá en el curso de este año la meta de reempleo para más de 4 millones de trabajadores desplazados, y controlará el índice de desempleo en las áreas urbanas en un nivel de 4,5 por ciento".

Últimamente, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social publicó el informe de estadísticas de empleo y reempleo de 2003, según el cual, China logró el año pasado el objetivo de ofrecer 8 millones de puestos de trabajo, creando un total de 8,5 millones de plazas. A finales del año había 8 millones de desempleados registrados en las áreas urbanas, y la tasa de desempleo era de 4,3 por ciento, lo que representaba un 0,3 puntos porcentuales más que el mismo período del año 2002. Sin embargo, se cumplió la meta de mantener la tasa de desempleo por debajo del 4,5 por ciento.

Solución paso a paso

Graduados de universidad. El empleo de estos jóvenes ha devenido una cuestión difícil de arreglar en los últimos años. Anteriormente ellos eran gente privilegiada en el mercado laboral. En 2003, sin embargo, cuando entraron al mercado de trabajo, encontraron muy difícil conseguir empleo debido al aumento de la admisión de estudiantes en los centros docentes superiores.

Zhang Baoqing, Viceministro de Educación, comentó: “En general se necesita de graduados universitarios como antes, sólo que ahora ellos tienen dificultad en contactarse con empleadores potenciales”.

“El Ministerio de Educación ha tomado medidas oportunas. En primer lugar, ha establecido un sitio web para que proporcione informaciones sobre el empleo de graduados. En segundo lugar, ha exigido a varios centros docentes superiores crear equipos dirigentes especiales para dar orientación a los graduados sobre el empleo y ayudarles a encontrar entidades empleadoras. En tercer lugar, en colaboración con otros departamentos, ha publicado documentos, exigiendo que los gobiernos locales de diversos niveles tengan un papel más positivo en el empleo.

A principios de septiembre de 2003, el Ministerio anunció que un 70 por ciento de los graduados de los centros docentes superiores de todo el país habían encontrado colocación. De entre ellos, el índice de empleo de los de carrera de cuatro años alcanzó el 83 por ciento, y el de los graduados de carrera de tres años se aproximó al 55 por ciento.

Mano de obra rural. Con la reestructuración de la agricultura y de la economía rural y conforme se aceleran la industrialización y la urbanización, más de una tercera parte de la fuerza de trabajo rural ha pasado a los sectores no agrícolas. Cada vez más campesinos trabajan ahora en las ciudades, pero les atormentan muchos problemas más allá de lo que pueden imaginar los residentes urbanos, incluyendo el pago diferido del salario, la protección laboral inadecuada y el cobro de tarifas arbitrarias, así como dificultades en la educación de sus hijos, la vivienda y la seguridad social.

El Gobierno Central enfatiza que es preciso poner mayor empeño en dos aspectos: la protección de los derechos e intereses legales de los trabajadores emigrantes del campo, y la capacitación profesional de los mismos.

El año pasado, el Estado levantó las restricciones en el empleo de los trabajadores inmigrados del campo, para bajar el umbral de su empleo en las ciudades, a fin de que se forme más rápido un mercado laboral unificado donde los trabajadores urbanos y rurales tengan iguales oportunidades de empleo. Recalcó que las ciudades grandes y medianas deben acelerar la reforma del registro de residencia para facilitar el empleo y la instalación de la gente llegada del campo en las ciudades.

En general, sin embargo, los trabajadores rurales han recibido menos educación y les faltan habilidades técnicas, lo que afecta a su empleo en las ciudades. Entre los trabajadores rurales, solamente el 9,1 por ciento han recibido formación profesional. El Gobierno Central ha decidido que de 2003 a 2010, los 60 millones de trabajadores rurales que se proponen pasar a los sectores no agrícolas en las áreas urbanas deberán recibir capacitación de carácter de orientación, y 35 millones de ellos formación profesional, con el fin de asegurar la transferencia eficaz de la mano de obra rural.

Trabajadores desplazados. En 2003, el Estado adoptó una serie de medidas para promover el reempleo de trabajadores desplazados de sus puestos, incluyendo la reducción y la exención de impuestos y tarifas, y la ayuda financiera para su reubicación. Por ejemplo, los trabajadores desplazados que se dedican a negocios de ganancias reducidas pueden recibir minicréditos bajo fianza con el interés pagado por el gobierno.

Después de concluir las investigaciones sobre el reempleo de los trabajadores desplazados en varias provincias y municipios, el Presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, Wu Bangguo, señaló: “Algunos trabajadores desplazados encaran muchas dificultades en la búsqueda de recolocación. Los gobiernos de diversos niveles y departamentos pertinentes deben ofrecerles servicios y capacitación convenientes para el reempleo".

El Presidente Wu especificó tres puntos. En primer término, hay que esforzarse por intensificar la edificación del mercado laboral y las comunidades, desplegar el papel de éstas últimas, normalizar las actividades de los intermediarios del empleo, perfeccionar las redes de servicio de empleo, y coleccionar y proporcionar informaciones sobre el empleo. En segundo término, se debe hacer esfuerzos para seguir de cerca la demanda del mercado de trabajo, de modo que la formación profesional pueda ser más eficaz. En tercer término, es imperativo simplificar los procedimientos y disminuir o eliminar la carga de los trabajadores desplazados para facilitar su autoempleo y permitirles obtener servicios de tramitación en cuanto al registro, el archivo y la continuación de su seguridad social.

En 2003, según las estadísticas más recientes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, un total de 10,38 millones de trabajadores desplazados recibieron la tarjeta de preferencia para el reempleo o el certificado correspondiente. De entre ellos, 4,4 millones fueron reubicados, sobrepasando la meta prevista de 4 millones para el año.

Garantía de políticas

La solución del problema de empleo es una tarea duradera y ardua, que tiene que llevarse a cabo paso a paso. Asegurar la manutención básica de los trabajadores desplazados y ayudar a las personas con dificultad en el empleo es prácticamente el prerrequisito para resolver el problemas de colocación, así como una garantía importante para mantener la estabilidad social en el curso de la reforma y el desarrollo económico.

Según fuentes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a finales de diciembre de 2003, había 2,6 millones de trabajadores desplazados de las empresas de propiedad estatal, esto es, una disminución de 1,5 millones en comparación con la cifra de hace un año. Además, 1,95 millones de los trabajadores desplazados habían accedido a los centros de servicio de reempleo. Estos centros les pagaron la suma establecida para la manutención básica y la seguridad social. Ahora en Beijing, Tianjin, Liaoning, Shanghai, Zhejiang, Fujian, Shandong y Guangdong ya no existe más este tipo de centros, porque el seguro de desempleo ha reemplazado a la garantía de la manutención básica de los trabajadores desplazados.

Para facilitar a los campesinos en su traslado a los sectores no agrícolas, la Oficina General del Consejo de Estado publicó la Circular sobre la Administración y el Servicio para los Trabajadores Emigrantes del Campo. El documento exige que los gobiernos locales y los departamentos pertinentes presten mayor atención al empleo de estos trabajadores en las ciudades, y adopten medidas eficaces para realizar bien la labor al respecto, de conformidad con los principios del trato igual, la orientación apropiada, la administración perfecta y el servicio cuidadoso.

Al mismo tiempo, el Estado ha creado nuevos canales de empleo para proporcionar más oportunidades de trabajo. El Presidente Wu Bangguo indicó: "La economía de propiedad no pública, incluyendo la de propiedad privada e individual, se ha convertido en el principal canal para la ampliación del empleo. Los datos de la Administración Estatal de Estadística muestran que en 2002, en comparación con 1991, el número de empleados urbanos disminuyó en 53,61 millones en las entidades de propiedad estatal y colectiva, pero aumentó en 118 millones en las de propiedad privada e individual".

Las empresas privadas e individuales están concentradas en el sector terciario. Como la mayoría de ellas son de mediano y pequeño tamaño e intensivas en trabajo, están en condiciones de absorber a un gran número de trabajadores. El Informe del XVI Congreso Nacional del Partido Comunista de China también confirmó el importante papel que desempeña la economía privada e individual en el fomento del desarrollo económico, la ampliación del empleo, así como en la vigorización del mercado.

Entre otras políticas del gobierno para impulsar el empleo se incluyen: elaborar planes de empleo, guiar y regular la oferta y la demanda de mano de obra, implementar una política de empleo activa, ofrecer ayuda a los necesitados, proporcionar servicios en este aspecto y mejorar la seguridad social.