Se está celebrando en Beijing la sesión
anual ordinaria de la Asamblea Popular Nacional, el máximo
órgano legislativo de China. En el informe sobre su labor
ante la sesión, el gobierno central propone la meta de alcanzar
un crecimiento económico de un 7% en el presente año.
Este objetivo ha suscitado un gran interés entre los diputados
de la Asamblea y los miembros de la Conferencia Consultiva Política
del Pueblo Chino quienes también asisten a dicha sesión
como observadores.
En la esfera mundial, un 7% de crecimiento económico es
una cifra relativamente alta, pero no si se compara con las registradas
por la propia China en los años 2002 y 2003, en los que alcanzó
el 8 y el 9%, respectivamente. Con relación a esta meta,
algunos de los participantes opinaron que es baja, y que el gobierno
tiene que elevarla según la actual tendencia del crecimiento
económico del país.
Al respecto, el Primer Ministro Wen Jiabao explicó en su
informe que al proponer la meta de un 7% de crecimiento económico
para el presente año, la dirección central había
tomado en consideración no sólo el mantenimiento de
la continuidad del objetivo de la regulación y el control
macroeconómico, sino también la correspondencia entre
el ritmo del crecimiento económico y las condiciones reales,
en aspectos tales como la energía, la materia prima y otros
materiales importantes y el transporte, para aliviar las presiones
sobre los recursos y el medio ambiente. Agregó que esto también
contribuye a orientar a las diversas partes para que centren su
energía en la profundización de la reforma, el reajuste
estructural y el mejoramiento de la calidad y la rentabilidad del
crecimiento económico, de modo que se destine una mayor cantidad
de recursos financieros y materiales al desarrollo social y al fortalecimiento
de los eslabones más débiles.
Muchos diputados y miembros manifestaron su acuerdo con los planteamientos
antes mencionados. Ji Jinshan, diputado de la Asamblea y profesor
de la Universidad de Finanzas y Economía del suroeste de
China dijo: "En el año 2003, la economía china
se desarrolló rápidamente, pero en la economía
social se volvieron a registrar algunos problemas. Por ejemplo,
se construyeron, repetidamente , plantas de cemento, siderúrgicas
y de aluminio electrolítico de bajo nivel, causando carencias
en el suministro de electricidad y sucesivos problemas de seguridad
en la producción. El producto interno bruto de nuestro país
sólo ocupó un 4% del volumen mundial, pero los costes
sociales y en de los recursos energéticos fueron muy elevados".
Li Yifu, miembro de la conferencia consultiva y famoso economista
también consideró que la meta del 7% es relativamente
baja, pero que según la realidad del país, una meta
baja sería beneficiosa. Indicó: "Generalmente,
la meta para el crecimiento económico de los gobiernos locales
es más alta que la del gobierno central. Bajo esta situación,
el gobierno central establece una meta no muy alta, y de esta manera
no aumenta la presión sobre los gobiernos locales, lo cual
contribuirá a que éstos conviertan el mantenimiento
del ritmo del crecimiento económico en el desarrollo coordinado
de la sociedad".
El nuevo concepto sobre el desarrollo planteado por la nueva dirección
central de China consiste en priorizar los intereses del pueblo,
y en promover el desarrollo coordinado y sostenible en lo económico
y en lo social en todos los aspectos. Según este concepto,
se destacan aún más la importancia del ecosistema,
de los recursos naturales y del progreso social en la valoración
integral de la economía nacional.
De acuerdo con los requisitos planteados por este nuevo concepto
para el crecimiento económico, los departamentos relacionados
están intensificando el estudio de un sistema de cálculos
sobre el producto interno bruto que se corresponda con la realidad
de China, sistema que incluirá los costos de los recursos
naturales y de la protección del medio ambiente para el desarrollo
económico. (XINHUA-CRI)
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