Nuevo año, nueva vida

La llegada del nuevo año suele representar un punto de partida en nuestra vida, un momento para pasar revista a lo hecho y proponerse metas acorde con los deseos y aspiraciones de cada cual. Desde que comenzó a ponerse en vigor, más de dos décadas atrás, la política de apertura y reforma de China ha generado un rápido desarrollo económico nacional y un significativo mejoramiento en el nivel de vida del pueblo. A propósito, nuestro reportero entrevistó a varias personas en Beijing.

Li Xiaoyu, de 17 años, estudiante del tercer curso del secundo ciclo de la Escuela Secundaria N.º 4 de Beijing    

Li Xiaoyu

"El año 2003 significa mucho para mí porque cumpliré los 18 años. Durante este importante año, muchos de mis deseos serán realizados", dijo Li Xiaoyu con emoción, olvidando temporalmente la presión del estudio.

Para todos los estudiantes chinos, el último año de la escuela secundaria es el que requiere de ellos mayores esfuerzos en el estudio, de cara al examen de ingreso a la universidad. Ellos consideran que los resultados del examen determinarán el resto de sus vidas. Todos desean ingresar a una universidad de prestigio, como la Universidad Qinghua y la Universidad de Beijing. Sin embargo, sólo 800 de los 30.000 estudiantes de Beijing podrán acceder a estos dos centros docentes superiores. Sin duda alguna, el deseo de Li Xiaoyu es ser uno de estos estudiantes.

Al respecto dijo: "Voy a cumplir los 18 años el 6 de abril. Deseo que mis padres me regalen una cámara de vídeo digital. Voy a filmar lo que ocurra ese día y durante el resto de mi vida". La cámara de vídeo digital es un artículo de moda que en la actualidad fascina a los estudiantes de la escuela secundaria.

El tercer deseo de Xiaoyu es obtener la licencia de conducir después de participar en el examen de ingreso a la universidad. Aprender a conducir es una tendencia actual, y en Beijing hay 3,4 millones de personas con licencia de conducción, número que se incrementa en unos 600.000 al año. El mercado de coches privados se ha desarrollado con gran rapidez. En Beijing se vendieron unos 200.000 autos en los primeros 11 meses de 2002, de ellos, 150.000 fueron comprados por individuos. Hoy día, de cada 100 familias beijinesas, 12 tienen coches, lo que sitúa la cifra total de vehículos en 800.000. "Sólo quiero dominar las técnicas básicas, lo que necesita la joven generación en una ciudad moderna. "Mis padres están pensando en comprar un coche", dijo Xiaoyu. Ellos planean hacer la compra después de la Fiesta de la Primavera, porque la reducción de los aranceles aduaneros impuestos a coches de importación después del acceso de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC) ejercerá cierto imparto en el mercado automovilístico nacional. Además, habrá más modelos y buenos precios. Sin embargo, Xiaoyu se preocupa de si sus padres le permitirán conducir. Los padres chinos siempre se preocupan por sus hijos únicos, incluso cuando están muy crecidos.

Otro deseo para el año nuevo es mudarse a su nuevo departamento. Los padres de Xiaoyu compraron un apartamento de 140 metros cuadrados a plazos y recibieron las llaves la semana pasada. Se mudarán cuando el interior esté decorado. Esta familia de la clase media vive actualmente en un apartamento de 70 metros cuadros y la habitación de Xiaoyu es de sólo 8 metros cuadrados. Vivir en un apartamento grande ha sido uno de sus más caros sueños.

Duan Baojin, de 35 años, patrón de la Compañía Limitada de Desarrollo Cultural Zhongshanglian de Beijing

Duan Baojin

Duan Baojin tiene ya su propia empresa, dedicada al desarrollo cultural, compuesta por 15 empleados y con 700.000 yuanes de capital. El deseo de Duan es incrementar las ganancias de su compañía a un millón de yuanes.

Duan trabajó como maestro y policía. En julio de 1998, vino a Beijing desde la provincia de Shanxi. Empezó como un representante de publicidad del Heraldo Económico de China. Ganó 10.000 yuanes en cinco meses y dedicó este dinero a empezar su empresa.

A principios de 1999, Duan firmó un contrato con el periódico Zhongguo Jianshe Bao para dedicarse a conseguir publicidad para este periódico. Duan pagó 5.000 yuanes al periódico como garantía de riesgo. Usó los restantes 5.000 yuanes para alquilar una oficina y contratar representantes. A finales de año, su departamento de publicidad obtuvo una operación por valor de 1,5 millones de yuanes, con un ingreso neto de más de 200.000 yuanes. Duan dedicó la mayor parte de las ganancias a mejorar las condiciones de trabajo y a ampliar sus negocios.

En 2000, compró un apartamento en Beijing por 200.000 yuanes, tras lo cual trajo a la capital a su esposa e hijo. A fines de 2000, abrió su actual compañía, dedicada a la planificación, publicación de libros, organización de convenciones y celebración de simposios.

En cuanto a sus deseos para el año 2003, Duan dijo: "Deseo crear mi propia marca de productos". Actualmente está preparando la publicación de una revista titulada Calidad, en cooperación con la Asociación de la Calidad de China. Este es el inicio de la realización de sus objetivos.   

Ma Jianjun, de 37 años, subdirector del Palacio de Exposiciones Históricas de la Universidad de Beijing

Ma Jianjun

Graduado en la facultad de literatura alemana de la Universidad de Beijing en 1988, Ma Jianjun trabajó como profesor en este renombrado centro docente superior. Tres años más tarde, continuó sus estudios de posgraduado y trabajó en la misma universidad después de su graduación en 1994.

Tras vivir por casi 20 años en la universidad, Ma la considera como su casa, y está orgulloso de ser un miembro del alto centro docente. Establecida en 1898, la Universidad de Beijing fue la primera universidad integral en la historia moderna de China. "El patriotismo, el progreso, la democracia y la ciencia" han sido su espíritu tradicional por los 100 años transcurridos desde su fundación. Ma considera que una de las funciones de la exposición de historia universitaria es difundir este espíritu.

En 2003, desea incrementar las funciones del Palacio de Exposiciones Históricas, haciendo del mismo una base de investigación de la historia en la universidad, un aula de educación tradicional, una ventana que ayude a realzar el renombre de la universidad, una plataforma de comunicación entre los exalumnos y un lugar para activar la vida universitaria.

Sus años de trabajo en la Embajada de China en Suiza, le han significado a Ma una profunda comprensión de las diferencias entre las culturas oriental y occidental. El considera que China sigue siendo un libro cerrado para muchos extranjeros, pese a su exitosa política de apertura. Cree que es su responsabilidad incrementar la comunicación internacional a través del Palacio de Exposiciones Históricas.        

Ma también desea profundizar en la investigación de la literatura alemana. Intenta traducir más artículos para difundir diferentes culturas. También da clases de idioma alemán en la universidad, y se compromete a mejorar su trabajo en el nuevo año.

Como tiene un amplio apartamento, planea invitar a sus padres a vivir con él, y quiere comprar un coche, en el cual pueda llevar a su esposa al trabajo y a su familia de paseo por la ciudad.

Su Rui, de 19 años, trabajador interino en Beijing

Su Rui

Para Su Rui, quien vino a trabajar en Beijing hace un año, el mayor deseo en el nuevo año es encontrar un trabajo que le permita aprender cierta tecnología y ganar por lo menos 1.000 yuanes.

Su vino a Beijing desde las zonas rurales cerca de Xiangfan, en la provincia de Hubei. A finales de 2001, cuando era solamente un estudiante de la escuela secundaria, ya soñaba con trabajar en Beijing. Sus padres finalmente le dieron permiso después de constantes súplicas.

Primero trabajó como obrero en una imprenta en las afueras de Beijing. "Fueron realmente tiempos difíciles. El ruido de las máquinas de imprimir era horrible. Después del trabajo, estaba tan cansado que no quería comer nada. No deseaba más que regresar al dormitorio a descansar". Pese a que trabaja actualmente en una compañía de composición, no ha logrado olvidar aquellos días tristes".    

Con la ayuda de un pariente, encontró su trabajo actual. Encargado de enviar materiales y muestras a sus clientes, siempre está en camino, incluso de noche.

"Todo lo que hago en el presente es trabajo físico, sin ninguna oportunidad de aprender tecnologías", dijo Su.

Como joven de las zonas rurales, Su está lleno de vigor y energía. Los fines de semana participa en reuniones de amigos, con quienes suele salir.

Su afirma: "Prefiero las grandes ciudades a mi tierra natal. Por eso voy a trabajar duro para encontrar mi propio sitio aquí. Diez años más tarde, tendré menos de 30 años. Tengo que planear mi vida y trabajar con pasos firmes. Estoy seguro que mi sueño se realizará algún día".

El mejor tiempo para buscar trabajo en Beijing son los días alrededor de la Fiesta de Primavera. Sin importar cuán ocupado esté, Su va a las ferias laborales, deseando encontrar un trabajo promisorio.

Li Jisheng, 68 años de edad, obrero retirado

Li Jisheng

"Buena salud es mi deseo en el año que viene", expresó Li, residente del distrito de Fengtai de Beijing.

Después de la jubilación, la afición de Li es pasear con su pájaro en la jaula, y jugar ajedrez con los amigos. Hace pocos días, uno de sus amigos debió ingresar en el hospital por la alta presión sanguínea. Li Jisheng dijo con tristeza: "Pienso en él cada vez que juego el ajedrez".

Li vive actualmente con su esposa de 65 años de edad. Su hijo e hija viven con sus propias familias y les visitan con frecuencia en los días de fiesta. Al respecto dice: "No tengo nada que me preocupe ahora. Estoy satisfecho con mi vida y mis hijos. El único problema es mi salud".

El año pasado, la unidad donde trabajó puso en vigor una política de seguro médico. Li eligió el Hospital Zou´an, cerca de su casa, para hacerse exámenes médicos mensuales. "Mis pies, afirma, no son tan ágiles como antes, especialmente en días fríos". Estoy en casa todos los días por la mañana, y salgo a pasear al mediodía". Generalmente camina a lo largo del río que pasa cerca de su casa.

Sus hijos le han compraron muchos tónicos. Li comenta: "Mis hijos están preocupados de que caiga enfermo, por eso la buena salud es mi único deseo para el nuevo año".

Liu Xia, de 24 años, vice ejecutiva de la oficina de representación de la APCO Asociación Internacional

Liu Xia

Hace dos años que Liu Xia trabaja en esta compañía de inversión exclusiva estadounidense. Para el nuevo año se propone asistir a un curso de inglés. Sigue muy de cerca  la publicidad en los periódicos, con el fin de encontrar un curso apropiado. Trabaja desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde, con sólo una hora de descanso al mediodía, de esta forma, sólo puede aprovechar el tiempo después del trabajo y en los días de descanso para aprender inglés. Liu dice: "Todo el mundo quiere hacer progresos constantes". Mucha gente de su edad asiste cursos similares y ello le influencia notablemente.

Otro plan para el nuevo año es viajar. Cada año disfruta de 15 días de descanso, además de los feriados de la Fiesta de Primavera, el Día Internacional del Trabajador y el Día Nacional. Planea ir a las Tres Gargantas, Hong Kong o Singapur. Liu quiere viajar con su novio de varios años, un guía turístico de una agencia de viajes.

Preguntada si quiere comprar un apartamento o un coche, Liu no se pronuncia por ninguno. Es única hija y vive con sus padres, quienes no quieren que ella vive sola. Su casa está cerca de su compañía, lo que le permite prescindir del coche, además de que no le gusta conducir. Sin embargo, su novio quiere comprar un coche en el año que viene.

Cuando se le pregunta si piensa casarse en el nuevo año, responde que no tiene planes inmediatos para ello. Para ella, la presente situación es ideal. En cuanto a planes para 2003 habla de mucha alegría, buena salud para sus padres, un alto sueldo para su novio y alegres reuniones con los amigos.