Un rayo de felicidad en la tercera edad
--En momentos en que un alto por ciento de la población de Beijing llega a la tercera edad, la Seguridad Social para los ancianos pasa a desempeñar un lugar especial. La tarea de ofrecerles una vida feliz en sus últimos años se ha convertido en tema cotidiano para los gobiernos de diversos niveles de la capital.
por Lan Xinzhen
Li Chunfang, una anciana residente en el distrito de Xuanwu, de Beijing, se siente feliz de recibir 390 yuanes por mes, como asignación de garantía mínima de vida, que le proporciona la Oficina de Asuntos Civiles de Beijing.
Li, viuda 67 años de edad, vive sola en una casa de un piso, de apenas ocho metros cuadrados de superficie. Sin ningún ingreso, depende enteramente de los fondos que otorga el gobierno. "Dar a cada persona de la tercera edad cierta cantidad de fondos mínimos para la vida es una práctica común para asegurar que los ancianos gocen de una vida feliz en sus últimos años," dijo un funcionario del Buró Laboral y del Buró de la Seguridad del Laboral y Social de Xuanwu. Con el aumento de la población envejecida en Beijing, se mejora gradualmente el sistema de seguridad social de la ciudad para los ancianos.
Beijing puso en vigor el "proyecto Brillo de Estrellas" para proporcionar servicios de vida, asistencia médica, actividades culturales y diversión a los ancianos, y construir apartamentos, gimnasios y un centro de actividades en 2001.
Más del 90 por ciento de los ciudadanos mayores de Beijing se beneficia de este proyecto.
Atención a la construcción de instalaciones
En
la aldea de Nanping en el municipio de Sijiqing, distrito de Haidian, Beijing,
hay un hermoso y bien equipado hogar de jubilados, donde viven felices más
de 300 personas mayores.
Li Xiuzhi se mudó aquí en abril, y le otorgaron un cuarto individual, tal y como ella solicitó. Cada mañana, los miembros del personal le ayudan a levantarse y le traen su desayuno. Durante el día, hablan con ella y le acompañan en sus caminatas, ejercicios en el gimnasio o a ver la televisión.
A Li le basta pulsar un botón al lado de su cama, para que alguien acuda inmediatamente a su lado. Li afirma: "pasar mis últimos años aquí no sólo me da una sensación de paz, sino que también me hace feliz." En Beijing abundan muchas organizaciones de ese tipo.
Para lograr su objetivo de construir servicios de apoyo a los ancianos en cada distrito, el gobierno municipal de Beijing comenzó a acelerar la construcción de instalaciones en 1999.
En ese año, el distrito de Xicheng asignó 70 millones de yuanes y construyó un centro de servicios polivalente que incluyó apoyo y servicios a los ancianos, equipos de ejercicios, servicios médicos, actividades culturales y educación.
En 2000, el distrito de Haidian invirtió 20 millones de yuanes en un hogar para jubilados con capacidad para 300 personas. El gobierno del municipio de Sijiqing asignó 9 millones de yuanes para ampliar su hogar de ancianos.
El distrito de Chaoyang ha apoyado activamente a sus comunidades en la instalación de centros de apoyo a la vejez y amplió 14 hogares con 2.33 millones de yuanes, mejorando el ambiente y los equipos.
En 2001, quedó oficialmente inaugurado el Hogar de Ancianos de Beijing, que cubre un área de construcción de 20.000 metros cuadrados y da cabida a 300 jubilados. Actualmente es el mayor centro de jubilados de Beijing. Para finales de marzo de 2002, Beijing tenía 316 diversos tipos unidades de apoyo a los ancianos, capaces de asimilar un total de 16.000 personas.
Los mismos incluyen los hogares de jubilados, los apartamentos de ancianos y los centros para su cuidado. Del total, 268 fueron construidos por la ciudad, los distritos, los poblados, los municipios y las comunidades residenciales, y el resto fue construido por privados.
Durante las actividades de servicio comunitario de la ciudad, quedaron disponibles más de 1.000 cuartos de familia y más de 7.000 camas de pacientes para la familia.
"El apoyo a los ancianos de Beijing alcanzará un estándar internacional, es decir, la cantidad de camas llegará al 3 por ciento del total de la población anciana" dijo Wu Wenyan, subdirector de la Administración de Asuntos Civiles de Beijing.
"La construcción de instalaciones en la capital se divide en tres etapas: antes de 2003, el número de camas será de alrededor de 20.000, elevándose a 80.000 en 2015 y a 145.000 en 2025", agrega Wu.
Con la construcción de hogares y organizaciones de servicio, el gobierno municipal de Beijing puso en vigor un estándar de calidad oficial para los servicios de apoyo a la vejez, el 1 de junio de 2002. El estándar incluye estipulaciones detalladas para 20 tipos de servicios de ayuda a los ancianos, con vistas a garantizar un servicio razonable y satisfactorio.
Consolidación de servicios comunitarios
En
cualesquiera de las comunidades de Beijing, se encuentran muchos sitios donde
la gente puede charlar, jugar ajedrez, pintar, hacer caligrafía o cantar ópera
de Pekín. Hay para todos los gustos.
"La comunidad es la clave para la vida diaria y la seguridad de la gente mayor", indica Qiao Yunsheng, director del Centro de Servicios Comunitarios de Hufangqiao, en el distrito de Xuanwu, en Beijing.
De acuerdo con el directivo, en la comunidad había más de 4.300 personas mayores, la mitad de las cuales viven solas porque sus niños trabajan, estudian o han ido al extranjero. Más de 1.000 de ellos no pueden cuidar de sí mismos. Por lo tanto, el centro de servicios asume el cuidado de su alimentación y necesidades médicas.
Para ofrecer un servicio médico más conveniente, muchas comunidades cooperan con los hospitales y proporcionan servicios especiales de pacientes externos a ancianos.
El Edificio de Apartamentos Xinghua en Sanlitun, distrito de Chaoyang, cuenta con salas de actividad cultural y entretenimiento, centros de guardería, clínicas médicas, salud física e instalaciones educativas, al igual que departamentos de servicio a domicilio, así como el primer centro polivalente comunitario de Beijing, abierto desde el 28 de octubre de 2001.
Cada distrito, poblado y vecindad en Beijing ha construido su servicio comunitario y el centro de guardería para los ancianos, para brindarles servicios tales como comidas, peluquería, compras, cuidado de la casa y de la familia. Más de 17.000 jubilados que no pueden cuidarse a sí mismos ahora son atendidos por un centro de servicio comunitario.
Numerosas actividades
La actividad preferida de Li Fusheng es cantar ópera de Pekín. Cada mañana interpreta un capítulo de la misma con otros aficionados en el centro comunitario de Jinsongzhong, en el distrito de Chaoyang. Wang Ziping, una mujer mayor que vive en Yangqiao, se deleita con la danza del yangge, cada noche junto a sus vecinos.
Beijing tiene más de 4.800 centros de actividades, bibliotecas y centros de lectura para ancianos, y más de 3.200 áreas de ejercicios en comunidades, parques y jardines. Todos se proporcionan gratuitamente a los jubilados.
Los departamentos de cultura, deportes y geriatría a menudo celebran en conjunto conciertos, competencias de danza y de caligrafía para los ancianos, buscando enriquecer sus vidas. Al decir de Wu, más de 300.000 jubilados en Beijing participan en una variedad de actividades durante todo el año.
Zhang Hongguang, profesor jubilado, se siente extremadamente feliz por haber ganado el segundo premio en una competencia de caligrafía para los jubilados del distrito de Chaoyang. "El gobierno a menudo nos organiza actividades culturales", dice jubiloso, "cuando uno envejece le toma cariño a las actividades para no sentirse solo".