Adelante con la Industria de Servicios

Por Tang Yuankai

La entrada de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha creado enormes oportunidades de negocios para la industria de servicios, la cual, a su vez, se convierte en nuevo atractivo para los inversionistas extranjeros, a seguido de los sectores de alta tecnología y agricultura moderna. Después de amplias investigaciones, los expertos concluyen que la industria de servicios ha sentado sólidas bases para un proceso de  apertura total.

Eliminar las restricciones

La extensa población de China ha dado lugar sin dudas a condiciones excelentes y amplio alcance para la industria de servicios, pero su desarrollo se vio restringido durante mucho tiempo en el pasado, debido a problemas de demanda y oferta. Con respecto a la demanda, el primer problema digno de destacar es un desequilibrio entre la población urbana y rural, así como la pobre demanda con respecto a la industria de servicios. Para fines de 2001, la población rural de China acaparaba un 62.3 por ciento del total nacional.

Sin embargo, su demanda con relación a la industria de servicios era baja debido a sus escasos ingresos. La industria de servicios apunta principalmente a resolver las necesidades de menos del 40 por ciento de la población urbana. La mayor parte del consumo de la población urbana y rural por lo tanto gira alrededor de los productos industriales y agrícolas, debido a su renta mucho más baja.

Con respecto a la oferta, el problema yace principalmente en la lentitud del  proceso de reforma y apertura que compete al comercio de servicios, lo que, a su vez, ha inhibido la oferta. En campos tales como  las actividades bancarias, los seguros, la educación, la salud, el transporte y las telecomunicaciones, el gobierno prohíbe la participación de firmas foráneas  o compañías no estatales. Incluso no permite que algunas compañías de propiedad estatal dentro de otros sectores hagan negocios en estos campos especiales. Ello obedece a factores como la seguridad económica y las prácticas establecidas, dando por resultado el monopolio para las compañías estatales, que quedan en ventaja y libres de la competencia externa, a la vez que constituye una pérdida gradual del ímpetu y vigor para este sector. El rechazo que algunos experimentan al servir a otros es otro problema que afecta la oferta.

Con la puesta en práctica de una estrategia de urbanización, muchas áreas rurales han acelerado su migración a las ciudades, dando lugar a una extensión del grupo de consumidores. En las últimas dos décadas de apertura de China, el coeficiente Engel  para residentes urbanos y rurales ha estado declinando constantemente. El consumo ahora se centra más en productos industriales, por encima de los agrícolas; algunos aspectos del consumo se están moviendo hacia el sector de servicios, y éste, a cambio propiciará un aumento de la demanda entre los habitantes rurales y urbanos con respecto a varios productos de servicios.

Con la entrada de China a la OMC, se producirá un levantamiento de la prohibición sobre la participación de las firmas foráneas y domésticas en el sector de servicios, con lo cual se producirá el pronto nacimiento de un modelo más competitivo. La vitalidad de la industria de servicios por lo tanto solucionará gradualmente el problema de la demanda inadecuada ante la creciente demanda.

Promoción del desarrollo de la industria de servicios

La industria de servicios de China abarca menos de un cuarto del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, comparado con el de muchos países desarrollados, donde el sector de servicios constituye el 80 por ciento del PIB. Este hecho indica no solamente que la economía de China aún no ha alcanzado un alto nivel, sino que también revela su gran potencial para el desarrollo ulterior en esta área.

Tomando en consideración el desarrollo lento y el resultado desequilibrado de la estructura industrial, el Gobierno Central precisó en las ofertas para la formulación del X Plan Quinquenal (2001-05) para el desarrollo social y económico nacional que la reestructuración económica será el foco de todas las tareas económicas durante ese período. También fijó la meta  para desarrollar enérgicamente la industria de servicios, aumentar la tasa de transformación del sector de servicios con respecto a la economía nacional y al número de  empleados de este sector con respecto a la fuerza laboral activa de todo el país.

La Comisión Estatal para la Planificación del Desarrollo (CEPD) publicó recientemente las Propuestas Con Respecto al Desarrollo de la Industria de Servicios durante el X Período del Plan Quinquenal, en el cual exhorta a las empresas calificadas a recaudar dinero en el mercado de capitales, como ejemplo.

Las propuestas acentúan la necesidad de mayor apertura en campos tales como las actividades bancarias, los seguros, las acciones, las telecomunicaciones, el comercio exterior, el comercio, la cultura, el turismo, la atención médica, la contabilidad, las auditorías, evaluación de activos y embarque internacional de carga a comisión, de modo que aumenten las fuentes de ingreso financiero para la industria de servicios. Todos los gobiernos de diversos niveles deben conseguir un presupuesto apropiado para la promoción, y los bancos deben proporcionar activamente préstamos a las empresas de servicios calificadas y a sus proyectos de construcción sobre la base de una auditoría independiente.

Aunque la industria de servicios de China es menos abierta que su sector manufacturero, se han producido muchos esfuerzos graduales antes de su entrada a la OMC. Tal es el caso de la aprobación por parte del Consejo de Estado del establecimiento de empresas al por menor chino-extranjeras o cooperativas en ciudades grandes como Beijing y Shanghai, al igual que en las cinco zonas económicas especiales en 1992.

Con respecto a las regulaciones comerciales, el comercio al por menor goza ya de autonomía completa de operación en la mayoría de los artículos, y solamente unas pocas mercancías todavía están sujetas a la planificación y administración estatal. A la vez, ha quedado establecido un sistema de tasación orientado al comercio. Las firmas extranjeras ahora tienen acceso fácil al mercado menorista, menos al de fertilizantes, tabaco y aceite crudo y ventas mayoristas de petróleo crudo y refinado.

A pesar de varias restricciones, la industria de servicios todavía atrae un considerable flujo de inversión extranjera, el cual comenzó a beneficiar a la industria de abastecimiento y ahora ya se está filtrando rápidamente a los edificios de oficinas de ultramar, el turismo, la consulta intermediaria, el comercio, la asistencia médica y la educación.

Li Zhao, director de la Comisión Municipal de Cooperación Económica y Comercio con el Exterior de Beijing, mantiene que los esfuerzos del Gobierno chino para elevar el estatus de la industria de servicios proporcionan garantías a los inversionistas extranjeros. "El número de compañías  extranjeras que vienen a China continuará creciendo, y los servicios tales como la administración de la ley, el arbitraje, los seguros, los anuncios,  la logística y las exposiciones constituyen grandes atracciones para los inversionistas extranjeros”, añade Li.

Li también reveló que hay probabilidades de que Beijing encabece al  país entero en el proceso de apertura de esta industria, y agrega que la ciudad ahora está solicitando el estatus de ciudad piloto para la apertura de campos tales como las telecomunicaciones, las actividades bancarias y los seguros, tras el acceso de China a la OMC.  Al mismo tiempo, Beijing está promoviendo la inversión extranjera y la cooperación en forma de inversión a riesgo y operación de capital.

Expertos de los departamentos pertinentes subordinados al Consejo de Estado sostienen que habrá mayor apertura en el sector de servicios atendiendo a las condiciones nacionales reales. Precisaron que la competitividad en la industria fabril ha alcanzado altísimos niveles, y que la apertura del sector de servicios resulta esencial para el desarrollo económico del país.

Muchas regiones de China se han estado preparando febrilmente para la  siguiente ronda de intensa competencia que abarcará la inversión extranjera. Por ejemplo, la sureña ciudad de Guangdong expresó su deseo de instalar una base experimental para la apertura de la industria de servicios. El gobierno municipal de Shanghai también manifestó que el foco de su inversión extranjera cambiaría de la industria fabril tradicional a la industria de servicios.

Consecuentemente, la industria de servicios será el sector de mayor apertura con la entrada de China a la OMC, atendiendo a los compromisos adquiridos por el Gobierno chino en muchos aspectos de este sector.