Reforma tributaria rural: alivio impositivo para campesinos

La reforma para reemplazar los cobros administrativos por impuestos en las zonas rurales, con el objetivo de aliviar la carga fiscal de los campesinos, ha trascendido los presupuestos iniciales del proyecto piloto inicial. La misma se expande ahora por toda China, donde promoverá la reestructuración de la administración gubernamental.

Por Tang Yuankai

La provincia de Anhui es un área agrícola típica del centro de China. Los campesinos de Xifu, un poblado a 100 kilómetros de la capital provincial de Hefei, dicen estar satisfechos con la reforma, porque la misma reduce a la mitad el pago de impuestos y otros desembolsos.

La reforma ha puesto fin en esa zona al cobro fiscal indiscriminado y ha ajustado los  impuestos agrícolas y los de productos especiales en función de los resultados de la cosecha.

Complicada implementación

Los orígenes de las reformas para reducir los cobros administrativos en las zonas rurales se remontan  a los programas de comunidades de base de los años 80. En marzo de 2000, el Gobierno Central inició el programa piloto para poner fin a los impuestos arbitrarios  y reformar el sistema tributario en las zonas rurales de la provincia de Anhui, para luego llevarlo a  todo el país en el año 2002. Cuando el proyecto se puso en vigor en varios lugares, en abril de 2001, el Consejo de Estado emitió urgentemente un documento para suspender la expansión del proyecto. Muchos periódicos  especularon sobre la causa de esta decisión. Yang Suizhou, subdirector de la Oficina de Reforma Tributaria Rural del Consejo de Estado, dijo: “estamos reajustando nuestro paso”. Yang citó dos razones directas para la suspensión: Primero, no se han resuelto algunos problemas del proyecto piloto, especialmente la subestimación de dificultades relativas a los fondos para la educación obligatoria en las zonas rurales y los gastos para el apoyo al gobierno local. Segundo, los cambios ocurridos en la situación internacional y doméstica. Debido a la recesión en Estados Unidos y  Occidente, China debe concentrar sus recursos financieros en enfrentar los posibles efectos de la desaceleración económica mundial.

En julio de 2001, al pasar revista a la aplicación de la reforma en la provincia de Anhui, el Primer Ministro Zhu Rongji admitió que el proceso enfrentaba dificultades, y consideró riesgoso ampliarla a todo el país. Sin embargo, la reforma no fue suspendida, sino que se le ha dado impulso  tras realizar estudios y emitir disposiciones.

En abril último, el Consejo de Estado publicó una circular concerniente a la expansión del programa piloto rural, anunciando su expansión a 20 provincias, regiones autónomas y municipios. Ello indicó que la reforma va más allá del proyecto piloto y ha entrado en una fase exploratoria nacional.

La atareada temporada de cosecha veraniega es momento crítico para que los cuadros de base recauden impuestos y cobros en las zonas rurales. Este año, sin embargo, la reforma de “impuestos por cuotas” ha sido aplicada en muchas partes del país.

Ardua pero significativa reforma

Durante el zigzagueante curso de la reforma, emergieron contradicciones profundamente arraigadas, cuya resolución requiere de una reforma integral en áreas tales como el sistema financiero, el sistema de educación obligatoria y el sistema político rural.

La reforma en esencia es un reajuste intensivo de los intereses económicos en las zonas rurales, con el objetivo de estandarizar el sistema de distribución y encauzar debidamente las relaciones entre el estado, la colectividad y los individuos en las zonas rurales, al mismo tiempo que se materializa la meta de beneficiar a los campesinos. Debido a su vasto alcance y gran significado, es calificada de “tercera revolución rural” desde 1949, después de la reforma agraria de 1949 y la reforma del sistema de responsabilidad, mediante  contratación familiar con remuneración en función del rendimiento, de 1980.

La reforma iniciada en 2000, apunta a establecer un sistema de impuestos y  cuotas que contenga el impuesto agrícola, el de productos especiales y el  adicional. La reforma también incluye los siguientes términos: Cancelación de cobros administrativos y fondos del gobierno, incluyendo un impuesto sobre el sacrificio de animales, fondos recaudados por los poblados y fondos de educación de los campesinos; reducción y cancelación gradual de los servicios laborales acumulados y voluntarios en un lapso de tres años; ajuste de los métodos de recaudación de impuestos agrícolas e impuestos de productos especiales; establecimiento de un límite máximo del 7% para la tasa de impuesto agrícola; reformar los métodos de recaudación y de utilización de las deducciones sobre ganancias y las reservas de las aldeas, que serán reemplazados con un impuesto agrícola adicional cuyo tope no rebasará el 20% del impuesto agrícola.

Las cuotas e impuestos de las zonas rurales constituyen las principales fuentes fiscales de los gobiernos locales. La compensación por la reducción de  ingresos financieros locales es un importante desafío para la reforma.

El 7 de junio y el 24 de julio pasado fueron fechas de cierre para la recepción de mociones en la Asamblea Popular Nacional (APN) y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), respectivamente. Como los años anteriores, algunos diputados a la APN y miembros de la CCPPCh sugirieron cancelar o exonerar a los campesinos del impuesto agrícola en los próximos años. Esta moción generó controversias en los departamentos de toma de decisiones. Finalmente, fue vetada, porque en algunas áreas, especialmente en los distritos agrícolas, del 70 al 80 por ciento de los ingresos financieros provienen del impuesto agrícola. Los gobiernos locales no pueden funcionar sin este impuesto.

Según Yang, el Gobierno Central, al decidir qué  provincias acogerían el proyecto piloto, aclaró que además de transferir pagos de la hacienda estatal, la hacienda provincial debe destinar algunos recursos financieros a apoyar la reforma. El equilibrio debe resolverse mediante reformas auxiliares.

El Primer Ministro Zhu enfatizó que la reforma debe aliviar la carga impositiva de los campesinos al mismo tiempo que asegura los gastos necesarios para el normal funcionamiento de los gobiernos locales, en especial, los fondos para  la educación obligatoria.

Las escuelas primarias y segundarias en las zonas rurales, y los gastos relacionados con la educación, tales como salarios de maestros, ocupan más del 70 por ciento de los gastos financieros de los cantones y poblados. Al aplicar la reforma, los atrasos en el pago de salarios de los maestros en algunos lugares suscitaron atención del Gobierno Central. El año pasado, el Primer Ministro Zhu discutió este tema con algunos funcionarios del gobierno local y maestros de la escuela secundaria.

El Gobierno Central ha asignado gran cantidad de fondos para promover esta reforma. En 2000, fueron 1.100 millones de yuanes en pagos de transferencia para la provincia de Anhui. El año pasado, la cifra alcanzó  1.700 millones de yuanes. Este año, el Gobierno Central planea dedicar 16.500 millones de yuanes para la reforma. Por añadidura, los pagos de transferencia a Anhui y otras provincias en 2001 totalizaron 24.510 millones de yuanes, mucho más que los ingresos por concepto del impuesto agrícola en esas provincias antes de la reforma.

Huang Weijian, subdirector  de la Oficina de Reforma Tributaria Rural del Consejo de Estado, expresó que con el fin de mantener el normal funcionamiento de los gobiernos locales, el Gobierno Central ofreció apropiados subsidios para los fondos de educación en las zonas rurales. De otra manera, las cargas de los campesinos podrían volver a incrementarse.

Reestructuración de los gobiernos locales

La reforma no conduce necesariamente a problemas financieros para los gobiernos locales; más bien revela problemas potenciales que se han  acumulado durante años.

De acuerdo con el programa de reforma en 2000, el Gobierno Central asignó de 20.000 a 30.000 millones de yuanes para subsidiar las provincias, regiones y ciudades pobres en las zonas rurales. A pesar de esto, los gobiernos locales estiman tener un déficit de 40.000 a 50.000 millones de yuanes. Los encargados de diseñar políticas esperan aprovechar esta oportunidad para implementar las reformas estructurales en los gobiernos locales.

La reforma estructural de los gobiernos locales forma parte de la reforma de impuestos por cuotas, que tiene por objetivo reducir las plantillas y los gastos de los gobiernos locales.

En China hay 12,8 millones de empleados gubernamentales en 45.000 cantones y poblados. Si se calcula un promedio de 1.000 millones en déficit en cada provincia piloto, todas las áreas piloto deben eliminar 30.000 millones de yuanes de déficit mediante la reforma.

Wen Tiejun, editor en jefe de la Reforma de China, precisó que bajo el sistema vigente, los altos gastos de la administración gubernamental en las zonas rurales causaron el fracaso del proyecto piloto original en algunos lugares. “Las relaciones entre los gobiernos y los campesinos nunca serán mejoradas a menos que se reduzcan las decenas de miles de gobiernos locales”.

La reforma estructural del sistema financiero y gobiernos locales constituyen proyectos sistemáticos. Dado que la reforma reajustará las funciones de varios niveles de los gobiernos locales, los logros de la misma en la actualidad aún dejan que desear.

Afortunadamente, en aquellos lugares donde el proyecto piloto fue lanzado en fecha temprana, tales como la provincia de Anhui, se han logrado verdaderos progresos en la reducción de funcionarios públicos en los cantones y poblados y la reestructuración del sistema financiero.  En algunos gobiernos de cantones y poblados y comités aldeanos se han reducido 30.000 empleados públicos, cifra equivalente al 10 por ciento de la plantilla total. Los comités aldeanos también despidieron a 110.000 empleados irregulares.