En chino En inglés En francés En alemán En japonés
Entre la semana
Portada> Entre la semana
UPDATED: June-19-2009
Alcanzar lo inalcanzable
La dura misión de China de construir su tercera estación en la Antártida

La expedición china más larga a la tierra helada de la Antártida finalizó el 10 de abril cuando el equipo volvió al muelle de Waigaoqiao en Shanghai. La finalización del viaje completó  los 25 años de investigación y exploración en la Antártida.

UN DURO TRABAJO: Los investigadores de la 25a expedición china a la Antártida miden el movimiento de los icebergs el 31 de enero de 2009 (XINHUA)

 

La misión de 173 días también implicó ser la que necesitó de más trabajadores, exactamente 204 personas, incluyendo 6 coreanos como tripulación de helicópteros y un periodista belga. La tripulación realizó 39 proyectos de investigación y 9 tareas logísticas. El logro culminante de la misión fue la primera estación en el interior de la Antártida para China y la sexta del mundo, que se completó el 27 de enero. Las autoridades de exploración lo consideran como un gran acontecimiento para marcar el 25º aniversario de la primera expedición china al lugar más remoto del mundo.   

La tripulación construyó la estación Kunlun en el monte Argus (Domo A), la cima más alta a 4093 m por encima del nivel del mar.  El Domo A que, es una área antes considerada como “inalcanzable,” es uno de los entornos más duros por su contenido de oxigeno de sólo el 60 por ciento, las condiciones meteorológicas aterradoras y es uno de los lugares más fríos de todo el mundo. La temperatura máxima en verano es de -35◦C.

NUEVO HOGAR: La primera base de investigación china interior, la estación de Kunlun, empezó a operar oficialmente el 2 de febrero de 2009 (XINHUA) 

 

La estación se utilizará para estudiar glaciología, astronomía, topología, geofísica, ciencias atmosféricas y física espacial. Los investigadores la utilizarán como base para extraer y estudiar capas profundas de hielo de los glaciares y montañas bajo el hielo antártico. También llevarán a cabo observaciones magnéticas astronómicas y terrestres.

Los investigadores esperan completar otros estudios sobre los efectos de la meteorología extrema en la fisiología y psicología humana, y realizar pruebas con los suministros médicos, equipo y farmacología.

Casi 30 países han creado estaciones de investigación en el Polo Sur, pero casi todas, incluyendo las chinas Changcheng y Zhongshan, están localizadas cerca de las costas del continente. Los científicos dicen que no necesitan construir estaciones más interiores para llevar a cabo investigaciones.

De momento, solamente siete países, incluyendo China, los Estados Unidos, Rusia, Japón, Francia, Italia y Alemania, han construido estaciones de investigación interiores en la Antártida.

El primer paso

Cuando se abrió la estación Kunlun oficialmente el 2 de febrero, a Li Yuansheng casi se le caían las lágrimas. Li, líder del equipo de construcción y expedición del Domo A, ha completado 6 misiones en la Antártida desde 1996.

La búsqueda de la cima más alta del Domo A empezó y acabó sin frutos hace 13 años debido a la dificultad del terreno. Los investigadores se vieron forzados a soportar condiciones muy difíciles durante el viaje, tragándose sólo alimentos simples diseñados para astronautas y durmiendo acurrucados dentro de un contenedor.

En 1999, los investigadores chinos realizaron su tercer intento para llegar al punto más alto, pero fallaron de nuevo y tuvieron que retirarse a medio camino de su destino, dejando bombonas de gas y banderas nacionales como señales de tráfico para futuras expediciones.

Seis años después en enero de 2005, el equipo de Li de nuevo encontró su camino hasta la cima y localizó las señales que habían dejado. Todos los miembros del equipo bajaron de sus vehículos, con lágrimas en los ojos,” dice Li.

Esta vez, escalaron la cima con éxito, el punto de hielo más elevado de la  Antártida. “Durante los primeros diez minutos más o menos, estábamos tan emocionados que andábamos de aquí para allá dejando muchas huellas en la nieve,” dice Li. Después empezaron a buscar el punto más alto de la cima del Domo A y lo encontraron después  de 8 días midiendo y conduciendo.

La 24a expedición china llegó otra vez al Domo A en enero del 2008. Llevaron a cabo investigaciones durante el trayecto y decidieron la localización de la estación Kunlun.

Llegar hasta el lugar de construcción no era fácil, comenta Li. Al moverse a una velocidad media de menos de 10 kilómetros por hora, el equipo de Li encontró campos de cadenas muy duras de sastrugi, riscos en la nieve, talladas por el viento que podían alzarse más de 1 metro de altura, haciendo que el progreso fuera muy difícil e incómodo. También encontraron campos enteros de brechas, que ya se habían marcado e investigado en expediciones anteriores.

El equipo paraba un máximo de ocho horas al día durante la travesía. Dormían y comían en seis contenedores especialmente equipados; uno que contenía un generador y un baño, dos que contenían la cocina y el comedor y tres que eran los dormitorios.

Mientras estaban construyendo la estación Kunlun, las capacidades de trasporte y las condiciones de construcción causaron las mayores dificultades para el equipo. Los vehículos de transporte no podían cargar demasiado peso ya que el hielo era muy débil, con lo que los investigadores tuvieron que desconectar los trineos y transportar ellos mismos pieza por pieza. Cuando los materiales llegaron a su destino, el proyecto ya se había retardado 12 días.

Menos tiempo significaba más presión para el equipo de construcción y el personal de apoyo, y cumplir la misión a tiempo requirió que trabajaran largas horas en condiciones extremas.

La eficiencia de la construcción no era ni la mitad de lo que se habría conseguido en casa y sólo les quedaban 30 días para acabar la construcción. Para reducir las peticiones de tiempo al mínimo, el edificio principal se diseñó con un montaje fácil y consistía en un set de 17 contenedores que se unían directamente sobre la cama, moqueta y puertas.

"Los factores ambientales se tomaron en cuenta cuando se construyó la estación”, dice Wu Jun, subdirector de la Administración Ártica y Antártica de China. Se realizaron minuciosos análisis ambientales y cálculos antes de la construcción de las instalaciones. Comenta que los ingenieros hicieron planos intentando reducir, en lo posible, los efectos de la construcción al medio ambiente.

Ideal para experimentos

"La construcción de una estación en el Domo A y excavar en el hielo más profundo del casquete glaciar, ha sido un sueño para los científicos chinos durante mucho tiempo. Nuestra primera travesía al interior se realizó en 1996, y desde entonces, hemos realizado 6 travesías más a la región del Domo A,” dijo Yang Huigen, líder de la 25a expedición china a la Antártida.

El casquete glaciar del Domo A, donde los científicos esperan poder excavar y recolectar el bloque de hielo más viejo, contiene mucha información sobre los cambios climáticos globales y los cambios atmosféricos. “Estudiando el núcleo de hielo podemos obtener el registro de los cambios climáticos desde hace más de un millón de años,” dijo Li Yuansheng.

En su viaje de retorno a la estación Kunlun, los científicos paraban a intervalos regulares para llevar a cabo investigaciones, como recolectar muestras de hielo de la superficie, medir con GPS los movimientos de las capas de hielo y medir las condiciones atmosféricas.

El Domo A también es el lugar perfecto para las observaciones astronómicas ya que no hay montañas ni otro tipo de obstrucciones que bloqueen la vista.

"Disponemos de mayor tiempo de observación y de menos polución de luz artificial aquí,” dijo Zhu Zhenxi, un astrónomo chino. China utilizará las instalaciones astronómicas más avanzadas para obtener los últimos datos y, con suerte, conseguir grandes avances que puedan ayudar al entendimiento del origen del universo, la materia oscura y el mundo fuera de nuestro sistema solar.

Hasta el momento, la estación tiene capacidad para 20 personas que realizan investigaciones científicas durante el verano. “Es más difícil sustentar la estación que construirla, respecto a los sistemas de sujeción,” dijo Wei Wenliang, un funcionario de la  State Oceanic Administration. Wei ha liderado varios equipos de investigación por la Antártida en ocho veces.

La estación será mejorada en un plazo de 3 a 5 años para convertirse en una base perenne que permita vivir a los científicos y trabajar a los científicos durante todo el año.

E-revista Beijing Informa