Terror en extensión
‑‑En el 2003 continuará la lucha entre Estados Unidos y las fuerzas terroristas, una guerra que consume tiempo y dinero para el país
Por DAI YAN
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Policías alertas
después del ataque de tiradores apostados en octubre cerca de una estación
de gas en Washington, D.C. |
Cuando Estados Unidos lanzó su guerra antiterrorista en Afganistán en octubre de 2001, el Presidente Bush juró alcanzar tres metas: derrocar el régimen de los talibanes, destruir Al Qaeda y capturar a Osama Bin Laden, muerto o vivo. Ahora, a un año de su juramento, el régimen de los talibanes ha sido derribado y Al Qaeda aplastado. Sin embargo, la figura clave, Bin Laden, no ha sido apresado todavía ni ha sido encontrado su cadáver.
En Afganistán se ha establecido un nuevo gobierno dirigido por el Presidente Hamit Karzai. Aunque la realización de la paz y la erradicación de los remanentes de los talibanes en este país destrozado por la guerra son difíciles, la reconstrucción está haciendo progresos.
La campaña antiterrorista también permitió a Estados Unidos enviar sus tropas a Asia Central, el interior estratégico del continente, a donde se negó a entrar un año atrás, posibilitando a Washington controlar los recursos de petróleo y gas natural de la región.
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Un funcionario de mantenimiento de la paz de la ONU examina un camión pasando por la base militar de las fuerzas de seguridad en Afganistán. Un batallón de mantenedores de la paz de la ONU fue atacado con granadas el 19 de diciembre, con un saldo de dos muertes y tres lesionados WANG LEI |
Aunque diezmado, Al Qaeda no ha sido destruido. Más de 10.000 de sus recalcitrantes están dispersos en todo el mundo. Para eliminar a sus líderes, Estados Unidos ha empleado todos los medios posibles después de los ataques aéreos del 11 de septiembre, incluyendo campañas de represión, contraespionaje, vigilancia y asesinatos, pero los cuales no han sido tan eficaces como se esperaba.
Nadie sabe dónde está Bin Laden. Si ha muerto, no se ha encontrado el cadáver; si sigue con vida, nadie lo ha visto. Aunque la estación de televisión árabe al‑Jazeera, de popularidad y con base en Qatar, transmite ocasionalmente cintas de Bin Laden por satélite, las agencias de inteligencia de EE.UU. cuestionan sus datos y autenticidad. Bin Laden parece haber sobrevivido a los ataques aéreos de Estados Unidos y estar escondido. Peor aún para sus enemigos, ninguno de sus allegados ha sido conmovido por los premios de suma considerable que ofrece Washington por su captura.
En un año transcurrido desde el 11 de septiembre, solamente ocurrieron diez ataques terroristas a pequeña escala en el mundo, lo cual demuestra que los terroristas se han replegado hasta cierto punto debido al aplastamiento por parte de las fuerzas antiterroristas capitaneadas por EE.UU. Sin embargo, ello también indica que Al Qaeda y otras organizaciones terroristas no han depuesto sus armas ni se han rendido.
Desde octubre de 2002 se han incrementado los actos de terrorismo drásticamente. El barco petrolero francés Limburg fue volado en la costa de Yemen; los marines americanos fueron atacados en Kuwait; un club nocturno en Bali, Indonesia, fue atacado por un coche-bomba; varios centros de compra en Filipinas sufrieron bombas; más de 800 rusos fueron tomados de rehenes por los separatistas de Chechenia; un diplomático americano quedó muerto de tiros en Ammán, capital de Jordania; una serie de disparos de tiradores apostados ocurrieron en Estados Unidos; y el Hotel Paraíso en Mombasa, Kenia, fue demolido por hombres-bomba suicidas. Estos incidentes arrojaron la señal de que el terrorismo no ha perecido, sino que se propaga a través del mundo. Todo ello ha complicado la vida política y económica internacional.
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La explosión en Bali indica la urgente necesidad de intensificar el aplastamiento de los terroristas en el sudeste asiático XINHUA/AFP |
Lo que es más, los terroristas han expandido el alcance de sus blancos y métodos de ataque. La envergadura y la frecuencia de sus ataques en los últimos meses estremecieron al mundo de nuevo. Previendo otra ronda de ataques terroristas, muchas personas están preocupadas por si Al Qaeda y otras organizaciones terroristas revivirán y atacarán en cualquier lugar y en cualquier momento. Al parecer, la nueva oleada de terror se ha desplazado a los sitios de visita turística y diversión y centros comerciales y, al mismo tiempo, no ha dejado de asaltar los edificios simbólicos e instalaciones militares. Más aún, los aliados de Washington también se han convertido en blancos. Estos ataques son fáciles de hacer pero difíciles de prever y prevenir, y posarán como un rompecabezas para los países-objetivo.
Algunas personas suponen que Bin Laden es el mentor por detrás de estos ataques. Si fuese así, sus sucesores podrían hacer igual. Aunque se considera a Bin Laden como mezquino, no civilizado y anacrónico, el hombre es mirado héroe en algunas regiones y su influencia espiritual es bastante grande entre sus seguidores. Incluso se ha convertido en ídolo en algunos lugares donde se llama a un bebé usando el nombre de este adalid terrorista. Dado el caso, los observadores admiten que la raíz del terrorismo yace en los problemas complejos de índole social, política, económica, cultural e ideológica, y no puede ser arrancada de la noche a la mañana.
Bin Laden juró tomar como blanco a los americanos en un discurso videograbado transmitido por al‑Jazeera en octubre. El líder No.2 de Al Qaeda, Ayman al‑Zawahiri, citado también, dijo que Bin Laden sigue vivo y está preparándose para tomar nuevas acciones. La media cree que esto es una señal de que posiblemente Al Qaeda se transformará en una organización floja compuesta de grupos pequeños e independientes, los cuales fortalecerán su cooperación con otras organizaciones extremistas. Mientras tanto, los funcionarios de mediano rango, en lugar de los líderes máximos, devendrán el núcleo en el lanzamiento de ataques nuevos. Recientemente se hizo pública una declaración de Al Qaeda, mientras que Estados Unidos estaba intensificando los preparativos para una guerra encaminada a derrocar al líder iraquí Saddam Hussein. Al Qaeda expresó apoyo a Irak en la declaración, lo cual al parecer es un intento de contener a Washington y de dividir la coalición antiterrorista. Al apuntar contra Estados Unidos e Israel, la yihad (guerra santa) de Bin Laden ha tenido un gran impacto en el mundo árabe. Si los atentados terroristas continúan, el terrorismo volverá a estar en el tope de la agenda de combate de EE.UU., reemplazando el así llamado peligro potencial de Irak.
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Policías kenianos investigan el incidente de explosión del Hotel Paraíso XINHUA |
Al Qaeda no es una chusma. Por el contrario, está bien organizado y equipado, con fondos suficientes y personal de talento. No obstante, Estados Unidos está ansioso por expandir su esfera de influencia después de la guerra de Afganistán, enviando tropas a todas partes de Asia Central, Transcaucasia, el Medio Oriente, el Golfo pérsico, el Cuerno de Africa, el sudeste asiático y América del Sur. Está ocupado también en planear una guerra contra Irak. Por otro lado, sus relaciones con Irán y la República Popular Democrática de Corea son tirantes. Casi ha olvidado su objetivo antiterrorista.
Los analistas dicen que las acciones unilaterales de Washington, su estrategia a priori y su parcialidad con Israel en el Medio Oriente han despertado un disgusto considerablemente vehemente con él a lo ancho del mundo, lo cual es una de las raíces del terror. Frente a la presión militar de Estados Unidos y sus aliados, los radicales desesperados ven en el terrorismo la única forma viable para devolver golpes. El mundo está acribillado de conflictos, y una escalada en cualquier de ellos podrá llevar al terrorismo.
La serie de incidentes terroristas han llevado a los países involucrados a reforzar el aplastamiento del terrorismo y su cooperación antiterrorista con Estados Unidos. Este país aumentará sus tropas estacionadas en los puntos candentes de todo el planeta. Un creciente número de países están reconsiderando las medidas a usar para combatir el terror y están decididos a mejorarlas. De hecho, se ha iniciado una campaña antiterrorista internacional. Pero la guerra contra el terrorismo será larga, complicada, sinuosa y ardua.
En el 2003 continuará la lucha americana contra el terrorismo, la cual consumirá una enorme cantidad de recursos tanto materiales como humanos. Para ganar la guerra, Estados Unidos deberá renunciar a su hegemonía y unilateralismo, estudiar las raíces del terror y emprender acciones antiterroristas dentro del marco de la ONU.
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