El lado negativo del antiterrorismo
--Las medidas de seguridad tomadas por EE.UU. después de los atentados terroristas del 11 de Septiembre de 2001, han afectado su economía, los derechos humanos e incluso sus relaciones con otros países.
por Yu Fei
La
tragedia del 11 de septiembre no fue sólo un desastre para EE.UU., sino también
una pesadilla para el ser humano a escala planetaria. En la guerra antiterrorista
lanzada por EE.UU., el país ha consolidado su posición dirigente en la arena
internacional, ha mejorado sus relaciones con las principales potencias, ha
fortalecido la cooperación estratégica con sus aliados europeos y asiáticos
y ha justificado su acceso a Asia Central, una zona de gran significado estratégico
lejos de la esfera tradicional de influencia estadounidense. EE.UU. también
ha convertido la campaña antiterrorista -su tarea principal, en una
tarea central mundial.
Sin embargo, el Gobierno estadounidense nunca esperó que sus medidas destinadas a salvaguardar la seguridad territorial le trajera efectos secundarios adversos. La estricta inspección en los aeropuertos, el examen de las maletas e incluso el registro de los pasajeros, causaron inconveniencia y molestia a millones de personas. Debido a las inspecciones más estrictas, pocos estadounidenses viajan en avión y los extranjeros escogen vuelos que no hacen escala en EE.UU. Los viajeros que van a América Latina prefieren actualmente pasar por Europa.
Los procedimientos de examen para solicitar visado de entrada a EE.UU. pasan hoy por un filtro más cerrado. Con frecuencia el retraso es la respuesta a la presentación de formularios, lo que hace que muchos aspirantes pierdan sus vuelos, reuniones e incluso se vean obligados a cancelar sus planes de viaje. Algunos han jurado que nunca volverán a pisar tierra estadounidense por la discriminación de que han sido objeto al pedir visa.
El Gobierno estadounidense también ha fortalecido la supervisión de la vida de los extranjeros en EE.UU. Los extranjeros no residentes son generalmente blanco de sospecha, especialmente aquellos provenientes de las naciones del llamado eje del mal y estados rufianes. Su intimidad y vida diaria han sido perturbadas por las frecuentes visitas e interrogatorios policiales.
Como resultado, el ingreso por concepto de turismo a EE.UU. ha declinado, junto con las oportunidades comerciales. En las conferencias académicas celebradas en EE.UU. se ven pocos expertos y eruditos extranjeros. El flujo de talentos de alta tecnología se ha ralentizado. Muchas compañías aéreas estadounidenses están enfrentando una difícil situación y la United Airlines se ha declarado en bancarrota. Por el momento, no se ve señal de resurgimiento económico. Las estadísticas demuestran que la inversión directa extranjera en EE.UU. se ha reducido en gran medida, y todo apunta a que el país perderá su posición como mayor atracción de inversión directa extranjera. Los efectos negativos de la campaña antiterrorista constituyen la principal causa.
Arabia
Saudí, un importante aliado de EE.UU., es uno de los países más afectados
por los efectos negativos de la lucha antiterrorista. EE.UU. había sido la
primera elección para los saudíes en cuanto a la educación, viajes, inversión
en bienes raíces e incluso tratamiento médico, lo que producía un considerable
flujo de dinero a EE.UU. Sin embargo, debido a que 11 de las 19 personas involucradas
en los atentados terroristas del 11 de septiembre eran saudíes, la confianza
de los estadounidenses con respecto a ese país ha disminuido. Arabia Saudí,
sus habitantes y la política estadounidense hacia ese país siguen siendo los
principales objetivos de crítica de la prensa.
La vida de los saudíes residentes en EE.UU. se ha visto afectada. Uno de ellos, tras haber vivido muchos años en EE.UU., dijo que en el último año y medio se había convertido en chivo expiatorio de cuanto problema se daba en la vecindad, por lo cual era interrogado e incluso detenido en la noche por la policía. La policía también le exigió informar de su paradero en cualquier momento. Finalmente, decidió salir de EE.UU. Los estadounidenses consideran a cualquier saudí como un terrorista, expresó, estoy asustado. Otro saudí dijo: Los estadounidenses no nos quieren, ¿por qué tenemos que soportarlo? ¿Por qué gastamos dinero allí? Por esta razón, muchos de ellos abandonaron EE.UU. después del 11 de septiembre de 2001, llevándose consigo una gran cantidad de capital.
Los círculos comerciales estadounidenses también enfrentan una gran presión externa. Muchos socios extranjeros o compradores quedaron invalidados de ir a EE.UU. por no poder conseguir la visa. Algunos magnates comerciales estadounidenses han exhortado al gobierno a simplificar los procedimientos de visa, acelerando el proceso de examen y aprobación.
En el exterior, EE.UU. no es popular. Los franceses le culpan de arbitrariedad; los alemanes critican su cabildeo por ganar seguidores. La prensa asiática considera que EE.UU. está expandiendo su esfera de acciones antiterroristas, y las naciones del Medio Oriente dicen que el Gobierno de EE.UU. usa un doble rasero en el tratamiento de los asuntos de la región. Los africanos se quejan de que EE.UU. ha desviado la atención de la comunidad internacional de su continente. Una investigación conducida entre 44 países africanos indica un aumento en la población con una actitud crítica hacia EE.UU., pese a que la mayoría de los encuestados todavía demuestra algo de amistad. La proporción de población con puntos de vista positivos hacia EE.UU. ha descendido ampliamente. En Turquía, aliado de EE.UU. en la OTAN, la tasa fue de sólo 30%.
Mientras algunos países tragan en seco, otros se guardan su resentimiento y algunos han expresado su descontento pero no se atreven a hacer nada. El Gobierno estadounidense necesita considerar este problema: ¿Adónde se han ido la compasión y el apoyo de otros países?
El terrorismo es enemigo común de todo el mundo y lo lógico es solidarizarse con EE.UU. en el empeño por acabarlo. La respuesta al problema no es difícil de encontrar. Lo difícil es si EE.UU. es capaz de reconocerlo y corregir los entuertos que causa.
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