La India sueña con ser un gigante del espacio
-- Con el avance de su programa de la ciencia espacial, la India se está esforzando por convertirse en un miembro del "club Internacional de gigantes del espacio"
por Tang Yun
(El autor trabaja en la Agencia de Noticias Xinhua)
Con
el lanzamiento exitoso del cohete portador del satélite Shenzhou IV el 30 de
diciembre de 2002, China dio un paso más hacia su meta de convertirse en un
gigante del espacio. Sin embargo, China no es el único país en vías de desarrollo
que desarrolla la ciencia espacial. Su vecino asiático del sur, la India, también
está luchando por su propio sueño de hacerse un gigante del espacio.
A finales de 2002, científicos aeroespaciales indios hicieron el siguiente anuncio: "La organización de investigación espacial de la India (ISRO) espera estar lista para el desafío de poner una nave espacial en órbita lunar en un plazo de cuatro a cinco años, si todo marcha bien." La agencia Press Trust of India (PTI) citó al Dr. Krishnaswamy Kasturirangan, presidente de ISRO, en el sentido de que, "la tarea equivale a enviar un satélite sincrónico a la órbita de la tierra, en lo cual la India ya tiene experiencia."
Aunque apenas cuenta con una historia de 30 años en el desarrollo de esta especialidad, la India muestra la determinación de un corredor de larga distancia en la ciencia espacial. En años recientes se anotó reiterados logros, superando sus propias marcas previas en este sentido.
El 18 de abril de 2001, un vehículo portador GSLV-D1 de lanzamiento de satélites geosincrónicos de nueva generación envió al espacio un satélite de 1.540 kg de telecomunicaciones GSAT-1, desde el centro espacial de Sriharikota, en la India meridional. El gobierno indio invirtió casi 300 millones de dólares en poco más de 10 años en investigar este vehículo de lanzamiento. El mismo marcó un jalón en las ciencias espaciales de la India.
La India logró un "experimento total" con su cohete de producción doméstica con motor de temperaturas ultrabajas, el 9 de febrero de 2002. Los vehículos del lanzamiento equipados con este motor pueden poner en órbita satélites a 36.000 kilómetros sobre la tierra. Este experimento, aunque duró solamente 10 segundos, fue considerado un hito en la comunidad científica aeroespacial india. Sólo Estados Unidos, Rusia, Francia, China y Japón han dominado previamente la tecnología de lanzar un satélite geosincrónico con los motores de temperaturas ultrabajas.
La India comenzó a desarrollar sus investigaciones partiendo virtualmente de cero en los años 60, tras lo cual creció constantemente hasta convertirse en la potencia actual. En 1963, la India erigió su primer polígono de lanzamiento, envió su primer cohete sonda al espacio y estableció la estación Ecuatorial de Thumba para el lanzamiento de cohetes, marcando el comienzo de su carrera espacial. Con el éxito en el lanzamiento del Aryabhata -- el primer satélite fabricado independientemente por la India y lanzado desde la ex Unión Soviética, el 19 de abril de 1975 -- la India inscribió su nombre en la era espacial.
Después, la India realizó una serie de experimentos en educación audiovisual y comunicación por satélite, con tecnología estadounidense y alemana. Colocó un satélite Rohini en órbita con un vehículo desarrollado de lanzamiento propio, y utilizando el polígono local, lo que le convirtió en el sexto país en el mundo con capacidad para lanzar satélites. Desde los años 80, la India, con su propia tecnología, ha lanzado la serie INSAT-1 e INSAT-2. Su primer satélite de detección remota, el IRS-1A, fue enviado al espacio el 17 de marzo de 1988. El país se convirtió en el quinto en contar con capacidad de investigar y lanzar satélites de detección remota. La India ha lanzado hasta ahora 28 tipos de satélites distintos, de los cuales 12 contaron con vehículos propulsores producidos localmente.
El país dispone en la actualidad de un sistema espacial completo. Domina la tecnología de fabricación y lanzamiento de cohetes portadores y de satélites artificiales, así como el control desde tierra y la recuperación. Tiene dos centros de lanzamiento de naves espaciales. El de Vikram Sarabhai, situado en el sur del país, asume la conversión de cohetes de resonancia, portadores Rohini y Menaka, el vehículo de lanzamiento de satélites aumentados (ASLV), los vehículos de lanzamiento de satélites polares (PSLV) y los GSLV, junto con un sólido programa motorizado. El Polígono de lanzamiento de Sriharikota, situado en la isla del mismo nombre, en la costa oriental de la India, 100 kilómetros al norte de Madrás, es una ciudad portuaria en el Golfo de Bangladesh que sirve como centro principal para lanzamiento de satélites y pruebas para vuelos de misiles de aviación. Allí se congregan instalaciones de lanzamiento del país para los cohetes grandes de etapas múltiples y los lanzadores de satélites.
La
India cuenta asimismo con un nutrido contingente de personal científico y tecnológico
del espacio. Sólo la ISRO, encargada de poner en ejecución el programa espacial,
tiene 16.800 empleados. Nunca ha padecido escasez de fondos para la investigación,
un problema que obsesiona a muchos institutos espaciales en otros países. Un
portavoz del ISRO dijo: "Asignamos suficiente financiamiento para cada
proyecto espacial en el plan nacional." Los fondos se han incrementado
anualmente desde 1995. El presupuesto para la ciencia espacial durante el año
fiscal 2001-02 fue de 20.300 millones de rupias indias, para un aumento del
64% sobre el año fiscal previo. El gasto para el desarrollo de satélites casi
se duplicó, aumentando de 1.800 millones de rupias a 3.400 millones.
El acelerado progreso de la India en este aspecto ha atraído la atención mundial. El país parte de sus condiciones nacionales para asumir dicho programa. A tales efectos se decantó en un comienzo por el principio de "conseguir y adoptar" para asegurarse el capital y la tecnología extranjeros, con vistas a establecer su propia base de sistema espacial. Durante este período, la India se esforzó por absorber la tecnología avanzada, acumulando reservas de fuerzas para su desarrollo independiente.
Con el establecimiento de su sistema espacial, la India, satisfaciendo sus ambiciones largamente diferidas, comenzó sus vuelos independientes. Cambió sus prioridades para desarrollar las telecomunicaciones y los satélites de detección remota y los lanzadores de alcance múltiple, acudiendo para ello y sobre todo a su propio capital y tecnología. Las prácticas prueban que la India ha elegido la manera correcta, con baja inversión, alta eficacia y buenos resultados - todo lo cual da mucho que pensar.
Sus objetivos no son nada desdeñables, pues se propone convertirse en uno de los principales países de Asia y del mundo. Ha descubierto un atajo para ponerse al nivel de los países desarrollados, impulsando para ello su tecnología espacial. Todo apunta a su incorporación al mercado mundial de satélites. Con su PSLV-C2 de producción doméstica, la India puso simultáneamente tres satélites en órbitas el 26 de mayo de 1999, incluyendo su propio IRS-P4, el Kitsat3 de la República de Corea y el Dlrtubsat de Alemania. Este gran logro supuso una sacudida en los círculos espaciales internacionales.
En una reacción en cadena, el desarrollo acelerado de la industria espacial de la India estimuló en gran medida su industria militar. En términos de integridad de equipos y de capacidad militar de investigación sobre la defensa nacional, la India no solamente encabeza el sur asiático y la región del Océano Índico, sino que también representa una gran potencia de Asia e incluso del mundo. Actualmente, hay amplias investigaciones sobre defensa nacional en la India, incluidos proyectos de inteligencia artificial y consolidación de tecnologías de láser y equipos indetectables. Todos los proyectos avanzados emprendidos por los países desarrollados están hoy incluidos en el programa de la India.
En cuanto a la investigación de vehículos de lanzamiento, la India ha asignado la mitad de su presupuesto total para el plan espacial a este campo. Con el desarrollo de las tecnologías coheteriles, se extiende el uso de lanzadores de satélites para propósitos militares. La primera generación de vehículos de lanzamiento de satélites (SLV), puede portar una carga útil de más de 40 kilogramos e impactar un blanco a una distancia de más de 800 kilómetros. La segunda generación, ASLV, adopta la tecnología dirigida por inercia, puede llevar una carga útil de 150 kilogramos. La tercera y cuarta generaciones, PSLV y GSLV, pueden ser utilizadas para lanzar misiles balísticos intermedios e intercontinentales. El PSLV, el lanzador de cuatro etapas de ASLV, es el portador principal adoptado por la India para lanzar satélites de detección remota, con una carga útil de 1.000 kilogramos, y un radio de acción máximo de 8.000 kilómetros.
El PSLV ha efectuado hasta ahora cinco lanzamientos, y su programa futuro de lanzamiento incluye la serie IRS-P5, P6, P7, P8, IRS-2 y la serie IRS-3 de satélites de detección remota. El Vehículo Lanzador de Satélite Quietud, que adopta tecnología de avance a baja temperatura, es el proyecto de investigación principal de ISRO, con una carga útil de 2.500 kilogramos y un radio de acción disponible de 14.000 kilómetros. La India se está preparando para establecer un sitio experimental estatal moderno, capaz de asimilar el lanzamiento de los portadores espaciales, así como misiles balísticos intermedios y de largo alcance, con rangos superiores a los 5.000 kilómetros.
Aunque la India todavía no ha lanzado ningún satélite militar especializado en espionaje, sus satélites de detección remota se han utilizado para propósitos militares. El satélite IRS-1A de detección remota, lanzado en 1988, realizó tareas militares de reconocimiento. El IRS-1C, colocado en órbita en diciembre de 1995, tiene una mejor capacidad de reconocimiento para espiar en aeropuertos, puertos, flotas, bases coheteriles, centros de comunicación y otras infraestructuras militares, y para fotografiar blancos terrestres durante la noche. En substitución de su previa función pública, el satélite se utiliza ahora solamente para propósitos militares de reconocimiento. Además, la India está desarrollando un lanzador espacial multipropósito, el cual, según expertos indios, también serviría para recolectar, explorar y reconocer información, así como para enviar satélites pequeños al espacio.
Los varios logros de la India han generado reacciones mixtas en otros países. Por un lado, se alegran de ver a un país del Tercer Mundo hacer progresos en la tecnología espacial, pero por otra parte se preocupan de las ambiciones militares de este "león del sur asiático." La India realizó cinco pruebas nucleares a menos de 200 kilómetros de la frontera con Pakistán del 11 al 13 de mayo de 1998. Este acto causó alarma mundial. Estados Unidos, que ha mantenido una relación irregular con la India después de la guerra fría, le embargó ciertas armas y tecnología avanzadas sensibles.
La relación bilateral ha mejorado desde la visita del ex presidente Bill Clinton a la India, como parte de los planes de Nueva Delhi para estabilizar su posición estratégica en Asia meridional, acercándose a la primera potencia militar del mundo, mientras que Washington se propone impulsar su política estratégica para el sur de Asia, estableciendo un nuevo mecanismo regional de seguridad, mediante el país más extenso de la región. Por otra parte, la India, como uno de los 10 principales mercados emergentes del mundo y segundo gigante asiático, plantea una tentación económica irresistible a EE.UU.
Dada la activa presencia de la India en la lucha antiterrorista que lidera EE.UU. desde los ataques del 11-9, la Administración de Bush ha suprimido todos sus embargos contra el país asiático. El Presidente George W. Bush y el primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, emitieron una declaración conjunta en noviembre de 2001, en la cual los dos países comparten intereses comunes en el campo espacial, y se pronuncian por comenzar negociaciones para la cooperación en ese sector. Según medios informativos, la cooperación civil espacial entre los dos países puede incluir vuelos espaciales conjuntos y la participación de la India en actividades de estaciones espaciales internacionales.
El 13 de noviembre de 2002, el vicedirector de la Secretaría de Comercio de EE.UU. y el ministro indio de Relaciones Exteriores firmaron un acuerdo que estipula el establecimiento conjunto de una institución para que la India pueda adquirir tecnología civil y militar compleja, así como establecer discusiones sobre tecnología espacial y nuclear. El acuerdo indica que este acto supone un notable avance para la relación bilateral, incluyendo el desarrollo conjunto de los artículos de doble finalidad (artículos militares) y tecnologías. Sin embargo, EE.UU. se muestra poco propenso a asumir la cooperación con la India en tecnología nuclear, incluso en la esfera civil.
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