Reanundación de la alianza franco-germana
--La Declaración franco-alemana, llamada el pacto de renovación por Chirac, enfatiza el destino común de ambos países, atados en un engrandecimiento la Unión Europea.
por Xin Hua
Francia
y Alemania renovaron su alianza de 40 años el 22 de enero con grandes festejos
simbólicos, como representación de un nuevo inicio de su importante papel en
la construcción de Europa, pues la Unión Europea (UE) será ampliada en breve
a 27 países.
Las celebraciones empezaron en la mañana con una reunión conjunta de dos gobiernos en el Palacio del Elíseo, donde Jacques Chirac, Presidente de Francia, y Gerhard Schroeder, Canciller de Alemania, firmaron una declaración conjunta comprometiéndose a fortalecer la cooperación en diversos campos.
En la tarde, un gran número de diputados del Bundestag de Alemania y diputados de la Asamblea Nacional de Francia se reunieron y sostuvieron su primera sesión plenaria conjunta en la Cámara del Congreso del Palacio de Versalles.
Es preciso recordar que fue en el Palacio del Elíseo precisamente donde el Presidente francés Charles de Gualle y Konrad Adenauer, Canciller de la entonces Alemania Occidental, firmaron un tratado el 22 de enero de 1963, poniendo fin a casi 100 años de antagonismo entre los dos países y estableciendo su papel promotor en la integración europea.
La declaración, llamada pacto de renovación por Chirac, enfatizó el destino común de Francia y Europa, atados en la UE engrandecida. Deseamos proponer a nuestros socios una visión común de Europa, estipuló la declaración.
Los
dos gobiernos anunciaron una serie de nuevas iniciativas para fortalecer la
integración fronteriza cruzada, incluyendo citas de secretarios generales de
cada gobierno para supervisar las relaciones bilaterales y reuniones conjuntas
de gabinete cada seis meses.
También se comprometieron a hacer mayores esfuerzos en la promoción de la educación del idioma y la civilización de cada país en el otro, la armonización de algunas leyes civiles y familiares y la reafirmación del compromiso para el objetivo de una nacionalidad compartida para los ciudadanos franceses y alemanes.
El 22 de enero fue instituido como el Día de franco-alemán.
Según la declaración, los dos países adoptarán posiciones comunes en las organizaciones internacionales y sostendrán mayor cooperación militar.
Chirac y Schroeder también aprovecharon la ocasión para reiterar su posición de que la guerra no es inevitable en Irak y que los dos países están cooperando estrechamente por la paz.
La relación amistosa franco-germana no constituye un fin en sí mismo, sino que será redefinida y promovida constantemente. Tal cometido tendrá lugar mientras nos enfrentamos a los nuevos desafíos en nuestras sociedades, en Europa y en el mundo, expresó él.
Chirac
llamó a los dos pueblos, centro de gravedad europea, a dedicarse
a la construcción de Europa hombro con hombro, con el fin de construir un continente
fuerte y próspero.
La prensa francesa destacó en especial la selección de Versalles para la cita, porque allí el Conde Otto von Bismarck declaró el nacimiento de la nueva Alemania después de la victoria de Prusia sobre Francia en la guerra de 1870, y fue allí donde se dio curso a las compensaciones de Alemania después de su fracaso en la I Guerra Mundial. Los dirigentes parlamentarios de Francia y Alemania, Jean-Louis Debre y Wolfgang Tírese, saludaron el acontecimiento como prueba de que la amistad París-Berlín ha pasado de la armonía entre los dirigentes políticos a la comprensión entre los dos pueblos.
Hasta ahora, la amistad franco-alemana se ha basado esencialmente en la comprensión mutua entre los líderes políticos. La unión de nuestros dos parlamentos es un signo del acercamiento de los dos pueblos, dijeron ambos en un artículo firmado conjuntamente y publicado en el diario francés Le Figaro.
Chirac negó en fecha reciente comentarios de que él y Schroeder no mantienen el tipo de amistad entusiasta de de Gaulle y Adenauer, o de otros predecesores como Helmut Schimit y Valery Giscard d´Estaing, o Hermut Kohl y Francois Mitterand.
Los lazos Chirac-Schroder son más cerebrales que sentimentales, pero ambas partes comprenden finalmente que no pueden disminuir la dinámica impuesta por sus predecesores y las buenas relaciones alcanzadas mediante el pragmatismo, el utilitarismo y la buena comprensión de intereses, comentó Le Figaro. Para el diario comunista francés LHumanite, el nuevo acercamiento Paris-Berlín está destinado a la constitución del corazón de una Europa engrandecida y a la consecución de un mayor peso específico en los asuntos mundiales.
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