Nueva Ley apoya planificación familiar
por Lian Ke
Un anciano de más de 80 años y residente de Nanjing, provincia de Jiangsu, demandó a su esposa el año pasado por infringir su derecho a tener descendencia. El hecho desató una verdadera conmoción en los círculos sociológicos y legales.
Según
el anciano, sin pedir su consentimiento, su esposa se sometió a tres abortos
durante su edad fértil, temiendo que cualquier hijo de su ex marido nacería
endeble. Privado del derecho a tener un hijo, el hombre se quedó sin descendiente
que vele por él en su ancianidad.
Casos similares se reportaron también en la provincia de Sichuan, ciudad de Beijing y otras partes de China. Debido a la carencia de disposiciones legales referentes al derecho de los ciudadanos masculinos a tener hijos, las cortes locales tuvieron que manejar y juzgar tales casos según las estipulaciones pertinentes contenidas en la Ley de Matrimonio y el Código Civil.
Esta laguna legal quedó enmendada finalmente el 29 de diciembre de 2001, cuando la XXV reunión del Comité Permanente de la IX Asamblea Popular Nacional (APN) adoptó la Ley de Población y Planificación Familiar de la República Popular China, que entrará en efecto el primero de septiembre de este año. Con siete capítulos y 47 artículos, esta es la primera ley que rige la planificación familiar en China. A la vez que estipula que los ciudadanos tienen el deber de practicar la planificación familiar de acuerdo con la ley, y que tanto el marido como la esposa tienen responsabilidades comunes en ese sentido, la ley también estipula que los ciudadanos, sin importar género, gozan de igual derecho a tener un hijo. Según esta disposición, la descendencia es una cuestión que involucra por igual al marido y a la mujer, y ninguno puede decidir independientemente sobre el nacimiento o no de un hijo.
Justo a tiempo
China comenzó a poner en vigor el programa nacional de planificación familiar a principios de la década de los 70. El mismo fue declarado política básica del Estado en los años 80, e incluido en la Constitución. Por muchos años, sin embargo, el programa se vio materializado principalmente por medio de reglamentos locales y medidas administrativas, mientras que las discusiones para decretar una ley nacional en este sentido acompañaron el progreso del programa de planificación familiar.
La
Ley de Población y Planificación Familiar se materializó tras un difícil proceso,
ya que la misma pasó por más de 40 revisiones desde 1977. Las discusiones se
centraron en dos aspectos. En primer lugar, muchos consideraron difícil la
posibilidad de adaptar las políticas existentes, los reglamentos y las medidas
administrativas para el control del crecimiento rápido de la población a los
términos legales. A la vez, las opiniones de algunos países sobre la puesta
en práctica de la planificación familiar en China supusieron una gran presión
para el Gobierno chino. En segundo lugar, debido a diversas condiciones locales,
se produjeron enfoques distintos en la aplicación de la política de planificación
familiar, de acuerdo con cada lugar. Por lo tanto, era difícil prescribir términos
legales uniformes.
Hasta finales del siglo pasado, el público comenzó a percatar de que el éxito de China en el control de la población era otro gran aporte que el país, con una economía cada vez más floreciente, hacía al mundo. En 30 años, se evitaron cerca de 300 millones de nacimientos, lo que implicó para la sociedad el ahorro de cuantiosos recursos de mantenimiento, a la vez que se aliviaba la presión que implicaba el crecimiento demográfico sobre los recursos y el medio ambiente.
Aunque siguió siendo el país más populoso del mundo, China aminoró el acelerado ritmo de crecimiento de su población. Su crecimiento demográfico ha pasado del patrón de alto índice de natalidad, baja tasa de mortalidad y alto crecimiento al de índice de natalidad bajo, baja tasa de mortalidad y bajo crecimiento. La planificación familiar como política básica del Estado ha calado al fin en la conciencia pública.
"El programa de planificación familiar de China ha entrado en un nuevo período, en el cual los esfuerzos se centran en mantener un índice de natalidad bajo y mejorar la calidad de la población", dijo Zhang Weiqing, ministro a cargo de la Comisión Estatal de Planificación Familiar (CEPF). Bajo tales circunstancias, en tanto que una de las políticas básicas del Estado en China, la planificación familiar se debe garantizar por ley nacional.
Zhang observó que las políticas actuales para la población, practicadas por muchos años, han demostrado responder a las condiciones nacionales y han alcanzado buenos resultados. Las ricas y acertadas experiencias y las medidas eficaces creadas por las masas y los funcionarios de base durante los últimos 30 años deben quedar respaldadas por una legislación nacional.
"La
comunidad internacional ha ganado en comprensión sobre las prácticas de China
en lo referente a la población y planificación familiar, criticando menos y
aprobando más", dijo Zhao Baige, director del departamento internacional
de cooperación de la CEPF. El programa de planificación familiar de China también
ha ofrecido experiencias útiles a muchos otros países, admitió Zhao.
La legislación local ha significado la acumulación de experiencias valiosas para la legislación nacional. Desde que la provincia de Guangdong promulgó sus reglamentos para la planificación familiar en la década del 80, todas las provincias, regiones autónomas y municipios de China, excepto Xinjiang y el Tíbet, han formulado reglamentos locales al respecto.
"La comunidad legislativa cree unánimemente que ha llegado el momento de decretar la ley sobre población y planificación familiar", afirmó Zhang Huaixi, miembro del Comité Permanente de la ANP y subdirector de la Comisión de Educación, Ciencia, Cultura y Salud subordinada a la APN. "Esta ley ayudará a mantener el desarrollo actual de las políticas de planificación familiar, a garantizar el constante, sostenido y sano desarrollo de la población y de las empresas de planificación familiar, y a alcanzar el objetivo del desarrollo coordinado y sostenible de la población y de la economía, de la sociedad y del ambiente natural".
El segundo hijo
Tomando en cuenta las múltiples aristas complejas que involucra, la Ley de Población y Planificación Familiar fue discutida en tres reuniones del Comité Permanente de la APN en los últimos tres años antes de ser adoptada.
El artículo 18 de la ley es foco de preocupación pública. La misma estipula: El Estado mantiene la política actual de población, anima a los ciudadanos a que contraigan marimonio y conciban en etapa de madurez y aboga por que se tenga un solo hijo. Aquellos cuyas circunstancias se corresponden con las estipulaciones de la ley y los reglamentos, pueden pedir el permiso de tener un segundo hijo. Los reglamentos específicos en este sentido serán formulados por sus asambleas populares o comités permanentes en provincias, regiones autónomas y municipios directamente subordinados al Gobierno Central. Las minorías étnicas también practicarán la planificación familiar. Las estipulaciones específicas serán proporcionadas por las asambleas populares locales, o sus comités permanentes de diversas provincias, regiones autónomas y municipios.
Según esta disposición, los que desean un segundo hijo sólo pueden obtener el permiso cuando sus situaciones cumplen con los reglamentos legales fijados por los gobiernos locales.
Este artículo resume las políticas anteriores para el control de la natalidad, dijo Zhang Chunsheng, vicepresidente de la Comisión de Trabajo Legislativo de la APN. Zhang explicó: "Una política obligatoria de un solo hijo no es en modo alguno la política que propugna el gobierno. Las estipulaciones legales deben tomar la realidad en cuenta y ser tan aceptables al pueblo como sea posible. Por lo tanto, la ley dispuso reglamentos para que algunas parejas puedan tener un segundo hijo. China es un gran país, con variedad de condiciones según sus regiones, así que se deben emitir reglamentos específicos acordes a la legislación local".
Actualmente, 19 provincias permiten a las parejas rurales tener un segundo hijo si la primera es mujer. En 27 provincias y regiones autónomas, los miembros de parejas que son hijos únicos de su familia, pueden tener dos hijos. Treintiuna provincias, municipios y regiones autónomas estipulan que una pareja puede tener un segundo hijo si el primero es discapacitado al punto de no poder trabajar.
Según
Zhang, el permitir que las parejas que son hijos únicos tengan dos descendientes
se conoce como "transición natural" en la ciencia de la reproducción.
Primero que todo, dijo, la planificación familiar no significa que cada una
cual deba, de modo indiscriminado, renunciar a tener más hijos o no tener ninguno.
Se deben tomar en cuentas los problemas de cada cual, especialmente de los residentes
rurales, tales como la falta de mano de obra y el cuidado de los ancianos. En
segundo lugar, a la vez que se dirige a controlar el crecimiento rápido de la
población, la planificación familiar debe también permitir que haya coordinación
entre el crecimiento de la población y el desarrollo social, para asegurar el
desarrollo sostenible. Un punto dominante es armonizar correctamente la mano
de obra disponible con las necesidades del desarrollo económico y social. Los
"legisladores deben prever la escasez de mano de obra que puede darse en
pocos años, cuando China sea una sociedad donde predomine la población anciana",
señaló Zhang.
Este artículo también se ajusta levemente a las políticas anteriores de control de la natalidad, añadió Zhang. En atención a la práctica de la planificación familiar, China solo tiene en la actualidad más de 80 millones de hijos únicos. Según la nueva ley, muchos de ellos recibirán el permiso para tener un segundo hijo. "Esto tendrá cierto efecto sobre el control del crecimiento de la población, pero será limitado", concluyó Zhang.
Una encuesta llevada a cabo por la Asociación Nacional para la Planificación Familiar indica que mucha gente joven urbana no desea tener más niños, aunque puedan disfrutar de este trato preferencial. Algunos incluso eligen no tener ningún hijo. Esta situación es típica en Shanghai, donde el crecimiento natural de la población ha decrecido a seis por mil, por debajo de la tasa de algunos países occidentales. El crecimiento natural de la población de Beijing en 2000 fue incluso más bajo. La encuesta arroja que cerca del 10 por ciento de los beijineses en edad de maternidad han elegido no tener descendencia. Hay 600,000 familias de DISH (doble ingreso sin hijos) en grandes y medianas ciudades tales como Guangzhou, Beijing y Shanghai.
Cargas sociales de manutención
A mediados de enero de este año, el CEPF anunció formalmente que se suprimirían las multas impuestas a quienes permitieran nacimientos no autorizados; en su lugar se pagarán los gastos sociales de manutención, según la disposición del artículo 41 en la ley sobre población y planificación familiar.
Jiang
Yiman, director del Departamento de Políticas y Reglamentos Legales de la CEPF,
especificó que aquellos que permiten nacimientos no autorizados comprenden a
los ciudadanos cuya situación no se corresponde con las disposiciones del artículo
18.
El artículo 42 estipula: Si los que pagan la manutención social según la disposición del artículo 41 son funcionarios del Estado, recibirán además una sanción administrativa de acuerdo con la ley. Otros recibirán sanciones disciplinarias en sus unidades u entidades laborales.
Jiang considera que la carga social de la educación es una compensación que aquellos que tienen hijos desautorizados deben pagar a la sociedad, porque los nacimientos adicionales conducirán a una presión adicional sobre los recursos públicos, incluyendo la educación, la atención médica y el bienestar.
El pago de las "obligaciones sociales por mantenimiento pueden ser un modo de constreñir a quienes deseen más hijos, así como un castigo para los que violen la ley del Estado. En tanto queda pendiente de trasnformación a nivel universal el concepto tradicional de la maternidad, esta disposición puede desempeñar un papel positivo. Por otra parte, la medida es también un estímulo a las familias que practican la planificación familiar."
Jiang observó que las "recaudaciones por multas" han sido medios eficaces de promover la planificación familiar y han desempeñado un papel importante en la prevención de nacimientos imprevistos y adicionales. Con el progreso social y la mejora del sistema legislativo, los medios económicos también necesitan de regulación, agregó.
Se afirma que cuando la ley sobre población y planificación familiar entre formalmente en vigor, todas las obligaciones sociales de manutención que se hayan recogido serán entregadas al Tesoro, fuera del control de los departamentos de planificación familiar. La recaudación y el gasto serán manejados por separado, eliminando así cualquier posible negligencia y corrupción en los departamentos de planificación familiar, garantizando la aplicación sana de las leyes y reglamentos pertinentes.
Tabla:
Pronósticos sobre la población total de China para 2002-50:
Unidad:100 millones
Año Población Total (1) Población Total (2)
2002 12.9 12.9
2005 13.1 13.3
2010 13.6 13.8
2015 14.0 14.3
2020 14.3 14.8
2025 14.6 15.1
2030 14.6 15.4
2035 14.7 15.6
2040 14.6 15.7
2045 14.4 15.7
2050 14.1 15.6
notas:
1. "Población Total (1): Calculado sobre la base de TFT=1.8.
2. "Población Total (2): Calculado en base de TFT=2.0.
3. TFT (tarifa de fertilidad total) se refiere a los índices de fertilidad combinados de mujeres en diversas categorías de edad en un año.
4. Fuente: Comisión Estatal de Planificación Familiar
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