El mundo espera un año mejor

-- La economía mundial continuará recuperándose en 2003 en medio de incertidumbres y un desarrollo desequilibrado

por  ZHU QING

(El autor trabaja en la Administración Estatal de Divisas)

El crecimiento de la economía australiana disminuirá debido a las sequías, y muchos negocios han perdido el ambiente próspero de antaño. XINHUA/AFP

Las  señales de recuperación de la economía mundial en 2002 deberán afianzarse en el año 2003. Todo apunta hacia una recuperación completa para segunda mitad del año, aunque con frecuentes factores de incertidumbre, inestabilidad y volatilidad.

En cuanto al índice de crecimiento de la economía mundial para 2003, hay diversos estimados. El Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que el crecimiento alcanzará un 2.8%, mientras que el Banco Mundial predice una tasa de crecimiento del 2%. En atención a la variabilidad de estimados para la tasa de desarrollo económico en 2002, así divergen los pronósticos para la velocidad del crecimiento en 2003. A pesar de esto, el FMI y el Banco Mundial convienen en que la economía mundial reforzará su recuperación este año.

Tales expectativas optimistas de un año mejor se atribuyen a varias razones.

Primero, la economía de Estados Unidos continuará recuperándose, aunque a un ritmo lento. En 2003, el Gobierno estadounidense pondrá sus esperanzas ante todo en tres factores: un plan para la reducción de impuestos por 100.000 millones de dólares, mayores recortes en los tipos de interés y aumento en los gastos para la defensa y la seguridad nacionales. Para rejuvenecer la economía, el Presidente norteamericano George W. Bush designó recientemente a nuevos funcionarios y anunció un flamante equipo económico para su administración.

En segundo lugar, las economías de China y otros países y regiones en vías de desarrollo continuarán manteniendo un ímpetu ascendente. Un instituto británico de investigaciones indicó que China y la India juntas aportarán la mitad del crecimiento económico global en 2003.  Brasil y Argentina, entre otras economías industriales emergentes en América latina, se recuperarán gradualmente este año, y muchas de ellas comenzarán a recuperarse o a crecer lentamente en 2003.

Un joven promociona una compañía farmacéutica en Nueva York. Hoy, hay muchos más trucos para llamar la atención de los clientes. PENG ZHANGQING

Tercero, la economía japonesa tocó fondo en 2002 y se espera que se recupere lentamente este año. El ministro de Hacienda japonés Masajuro Shiokawa anunció planes del gobierno para lanzar un amplio programa de reducción de impuestos para el próximo año fiscal , comenzando el 1 de abril de 2003. Los recortes totales de impuestos excederán el 1 billón de yenes, y las empresas serán los beneficiarios principales de este programa de dos años. Aunque es difícil predecir cuánto estimulará el programa del consumo y la inversión japoneses, por lo menos es un paso positivo.

Todo esto indica que muchos elementos contribuirán a la mayor recuperación de la economía mundial y el crecimiento económico en 2003.

El desarrollo económico global seguirá siendo desequilibrado en 2003. La tasa de crecimiento variará en el mundo desarrollado, donde EE.UU. exhibirá índices más altos que los de la Unión Europea (UE) y Japón. A pesar de la posibilidad de contar con tasas de crecimiento más altas, son muchos los problemas que se mantienen  en la economía estadounidense. Un estudio de la asociación nacional estadounidense de empresarios entre 150 directores ejecutivos de grandes compañías, realizado el 12 de noviembre en 2002, arrojó que muchos ejecutivos no se muestran optimistas sobre las perspectivas de la economía y el empleo. Muchos consideran que el índice de crecimiento de la economía de EE.UU. quedará por debajo del 2%, y que se recortarán aún más las cifras del personal empresarial. La UE ha reducido su expectativa de desarrollo económico en 2003, debido a los  negativos desempeños de las economías alemana y francesa. La economía japonesa crecerá lentamente, si es que hay algún crecimiento en ella. Aunque beneficiada de un incremento lento, EE.UU., la UE y Japón mostrarán desequilibrios en términos de las tasas de crecimiento en 2003.  Pero la situación será muy diferente con respecto a los años 90, cuando EE.UU. disfrutó de un alto ritmo de desarrollo económico, la economía japonesa luchó con una larga década de recesión y la economía de la UE encaró dificultades.

Durante este año, los países y regiones en vías de desarrollo  mantendrán un mayor desarrollo económico que sus contrapartes desarrolladas. En el mundo en desarrollo, sin embargo, se continuará ampliando la brecha entre las economías industriales emergentes y los menos desarrollados, a la vez que se mantiene la distancia entre las economías industriales emergentes  en Asia Oriental y en América Latina. En momentos en que mejoran las perspectivas económicas en países como Argentina, no habrá notables disparidades en el desarrollo de las economías industriales emergentes en el nuevo año, como sí sucedió el 2002.

Un comerciante en Nueva Delhi se vale de una herramienta para quitar una presilla a un fajo de billetes de banco, algo usual por la gran cantidad de dinero que deben portar los indios cuando van de compras. Shen Qiao

Finalmente, en 2003 continuará el desarrollo desequilibrado entre diversos países y  regiones, al punto de convertirse en el elemento dominante que obstaculiza el desarrollo sano de la economía mundial. A mediados de diciembre de 2002, el presidente de la Reserva  Federal de EE.UU. Alan Greenspan dijo que la acumulación de riqueza y la mejora de los niveles de vida alcanzados en las últimas tres décadas no significan necesariamente que cada persona en el globo está gozando de las ventajas del desarrollo económico, y que el problema de la distribución desigual de ventajas del desarrollo entre países y regiones sigue siendo muy grave. En África, el ingreso per-cápita ha disminuido a la mitad y la población empobrecida se ha duplicado en los últimos 30 años. Se pronostica que en 2003 habrá nuevos llamados para mayores acciones de la comunidad internacional con vistas a resolver el problema.

Hay también buenas noticias para la economía mundial en 2003. Se reforzará el impulso dado al desarrollo económico por una nueva ronda en la revolución de tecnológica, después de dos años de estancamiento. Esta ronda de la revolución no ha alcanzado su clímax todavía y hay mucho sitio para el desarrollo y la promoción de la tecnología de la información. Los países en vías de desarrollo y los desarrollados están invirtiendo más en ciencia y tecnología. Desde el 2001, los gastos de China en la investigación y el desarrollo han excedido los 100.000 millones de yuanes, con un índice de crecimiento anual del 12.8%. Esto indica que la inversión de China en este campo ha entrado en una etapa de crecimiento acelerado, y que la tendencia continuará en 2003.

Cada vez son más los países en vías de desarrollo que comprenden que su tarea primaria consiste en promover el desarrollo económico y social. La exploración de los patrones de desarrollo con sus propias características, partiendo de sus situaciones nacionales respectivas, es de gran significación para impulsar la economía local y mundial.

La globalización económica alcanzará nuevas etapas de desarrollo después de mantenerse en un callejón sin salida por dos años. En la Reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores de la UE, celebrada en Dinamarca en agosto de 2002, se fijó un cronograma para la aceptación de nuevos miembros. Por consiguiente, después de poner fin a los procedimientos de solicitud en 2002, los 10 países aspirantes se convertirán en miembros formales de la UE en 2004, tras lo cual  la UE entrará en su quinta ronda de expansión. El año 2003 es un período clave para la UE. La integración económica del este de Asia, que en cierto momento se vieron empantanadas en discusiones, marcha adelante. China y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSEA) firmaron el acuerdo básico para la cooperación económica integral de la ANSEA-China en la reunión de líderes de "10+1" a finales de 2002. La negociación para una zona del libre cambio será lanzada de una manera integral, y se iniciará el desarrollo del río Mekong a principios de 2003. Aunque con cierto retraso, el proceso de integración económica en Asia Oriental goza de un nivel relativamente alto y de un progreso rápido. De tal suerte, se hace más definido el panorama de una estructura económica del mundo dividida en tres economías importantes, la de Norteamérica, la de Europa y la de Asia Oriental.

Mientras tanto, crecen de forma alarmante los factores inciertos referentes a la economía mundial. No es probable que haya deflación para 2003, pero aumenta el riesgo. La deflación ha existido durante mucho tiempo en algunas regiones, y las medidas para contenerla han demostrado ser ineficaces. La incertidumbre en la economía mundial también viene de EE.UU.  Según toma forma la posibilidad de una guerra contra Irak, así crece la ansiedad por los precios del petróleo y la economía mundial en 2003. Las incertidumbres derivadas de las turbulencias regionales en los campos de la política, la religión y las finanzas, así como los escándalos corporativos y la amenaza de la guerra, contribuyen en conjunto a complicar el cuadro económico. Después de 11 recortes de los tipos de interés en EE.UU., hay poco espacio para un duodécimo. Sigue siendo un factor desconocido hasta qué punto influirá en el aumento del flujo inversionista la reducción de impuestos por 100.000 millones de dólares, justo cuando las empresas están  bajo presión y los inversionistas se muestran renuentes a dar fondos. La espada de doble filo que representa la economía de EE.UU., en tanto que locomotora del desarrollo, tiene influencias tanto positivas como negativas y coloca incertidumbres e inestabilidad claves en el desarrollo económico del mundo.