Análisis de la Revolución Económica china entre mandatos
La Asamblea Popular Nacional (APN), el máximo órgano legislativo de China, concluirá en breve su término de cinco años y será sustituido por la X APN. Las IX y X APN son dos legislaturas notables porque definen las leyes empresariales principales para la apertura de China.
A continuación, Beijing Informa ofrece una panorámica de los proyectos de ley que se debatirán en la X APN, así como una revisión de las leyes decretadas por la IX APN, algunas de las cuales comienzan a entrar en vigor en 2003.
Según el profesor Li Yining, que dirige la Escuela de Administración Guang Hua, de la Universidad de Pekín, y es miembro del Comité Permanente de la IX APN, hubo cuatro leyes empresariales importantes decretadas por la actual APN, y cuatro proyectos de ley de igual trascendencia que aguardan por las próximas decisiones.
Proyectos pendientes
Las cuatro leyes para promover la reforma económica
por Zhang Ruowo, de BI
Habrá
audiencias sobre cuatro proyectos de leyes empresariales inmediatamente después
que la nueva APN abra su sesión anual en la primera semana de marzo, según fuentes
del Comité Permanente de dicha entidad. Esto reflejará, se dice, las prioridades
de la APN para su período de 2003 al 2008. Tal análisis debe proporcionar un
mejor marco jurídico para el esfuerzo de la nación en la construcción de una
sociedad modestamente acomodada en todos los sentidos.
Siguiendo el ejemplo de sus precursores en la IX APN, los nuevos legisladores pondrán en práctica la teoría política de Deng Xiaoping, que inició la reforma económica china en 1978, así como las pautas propuestas por el Presidente Jiang Zemin, que se expresan a menudo como la "Triple Representatividad", según la cual la dirigencia debe ser fiel representante de lo que se exige para el desarrollo de las fuerzas productivas sociales avanzadas de China, del rumbo por el que ha de marchar su cultura avanzada y de los intereses fundamentales de sus masas populares más amplias. Los cuatro principales proyectos de ley que aguardan la discusión de la nueva APN son la propuesta de ley sobre derechos de propiedad, la ley sobre capital de empresas, la ley sobre control de los activos de propiedad estatal, y la ley corporativa de la bancarrota aplicable a todas las compañías.
La ley de derechos de propiedad será la más trascendente. Desde un principio ha atraído amplia atención pública, y es probable que los medios de prensa le otorguen especial cobertura cada vez que se discuta. Si se le aprueba, será la primera vez que el sistema legislativo de la República Popular de China se comprometa por las claras a salvaguardar la propiedad privada y los derechos de los dueños privados.
Dicha ley no sólo es importante para los economistas que favorecen la institución de la economía de mercado en China --los cuales han estado pugnando por su promulgación durante años--, sino que también representaría un jalón en el camino recorrido por la nueva China desde su nacimiento, hace 50 años, cuando se denunció la propiedad privada como algo que sólo se podía ganar mediante la explotación. Durante la era de la economía planificada, cuando todas las familias dependían de bajas rentas y de pobres raciones alimenticias, eran contados los que tenían algo que pudiese considerarse propiedad, a pesar de los muchos esfuerzos de la gente para ahorrar algo.
Ahora, muchas familias chinas han pasado la etapa en que apenas contaban con unos pocos y simples muebles en sus casas pequeñas y, con suerte, con una bicicleta negra de modelo anticuado y una máquina de costura manual.
En 1999, como promedio, cada 100 casas urbanas poseían ya 111 aparatos de TV a color, seis PC y 0,3 coches privados. En Beijing, Shanghai y otras ciudades costeras o cercanas a las costas, las cifras son mucho más altas. La más reciente cifra de propiedad privada de coches en Beijing fue de cuatro por cada 100 familias.
Las cuentas de ahorro privadas suman cerca de 8 billones de yuanes, casi un billón de dólares, según el cambio actual. Pero ninguna de estas cifras es tan significativa como los 60 millones de transacciones privadas en la bolsa --aunque en el último año, debido a los altibajos de la política bursátil, muchas cuentas se han mantenido inactivas. Sin embargo, muchas familias mantienen cierto interés por los conceptos de inversión de lo contrario sería difícil explicar por qué los periódicos que incluyen declaraciones de las compañías cotizadoras se venden en el metro de Beijing. Debe haber un número significativo de individuos deseosos de leerlos, a pesar de lo aburrido que resultan casi siempre. Echemos una ojeada a las compañías cotizadoras: Aunque todavía son estatales en su mayoría, un número creciente de sus accionistas son ciudadanos privados y vehículos de inversión privada.
El legendario grupo Esperanza, propiedad de Liu Yonghao, un campesino devenido industrial y dueño de una cadena de plantas de alimentación que abarca todo el país, también tiene acciones mayoritarias en el banco de Minsheng. Este es quizás el mayor servicio financiero de carácter privado en China. El Grupo De Long es una compañía de inversión de dos hermanos de la mayormente subdesarrollada región de Xinjiang, en el noroeste de China. De Long ha adquirido, según se informa, intereses considerables en varias de las compañías mencionadas, y es uno de los fondos privados de inversión más admirados de la nación.
La bolsa apunta hacia una conexión crucial: la que existe entre la creciente cantidad de propiedad privada en manos de los ciudadanos y (para financiar dicho aumento) los medios diversos con que los mismos cuentan para hacer dinero.
Los esfuerzos legislativos de la nueva APN no sólo ampliarán la protección de los derechos de los ciudadanos a la propiedad, sino que, al hacerlo, también incluyen la protección de los ingresos privados ganados por medios legales, con trabajo u otras actividades tales como la inversión bursátil. Tal mecanismo de doble protección sería una piedra angular del nuevo sistema legislativo de China, que necesita construir una economía de mercado y cumplir sus compromisos con la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La ley de derechos de propiedad también será importante, según el profesor Li Yining, para terminar el Código Civil de China. Al decir de Li, el Presidente de la IX APN, Li Peng, se sentía "muy entusiasmado con las contribuciones al futuro Código Civil de China.
La ley de inversión de capitales empresariales, entre otros proyectos similares, se encamina ampliar los incentivos al desarrollo de tecnologías, especialmente a los intentos de científicos e ingenieros jóvenes de convertir sus conocimientos en productos y servicios comercialmente viables.
La ley de propiedad de activos estatales sería un esfuerzo correspondiente a la propuesta de un nuevo órgano gubernamental, que se denominaría Comisión Estatal para la Administración de Activos Estatales, con el fin de regular las transacciones de activos de EE y de otras instituciones del Estado.
La ley corporativa de la bancarrota será aplicable a todas las compañías, a diferencia de la actual, que fue diseñada solamente para las EE. La vieja ley de la bancarrota fue hecha en los años 80, como una tentativa valiente en la reforma inicial de las EE, tras lo cual devino en fuente de controversia. Sin embargo, el acto valiente de aquel entonces no es lo bastante bueno ahora, pues el número de pequeñas empresas se ha multiplicado y un enorme flujo de inversiones extranjeras ha entrado al país.
Aportes de la APN
Cuatro leyes precursoras de la Apertura y la Competencia
por HU XINGXING
El
profesor Li Yining tiene muchas razones para mantenerse ocupado sobre
todo como figura clave en la concepción de iniciativas legislativas económicas
y empresariales. Es uno de los miembros principales del subcomité financiero
y económico del Comité Permanente de la APN.
"Los miembros del Comité han estado trabajando contra reloj. Procuran trabajar todo lo posible antes de disolver su mandato y dejar el camino libre a la nueva APN en marzo próximo", me explicó un funcionario cuando gestionaba la entrevista con Li para la edición hongkonesa del China Daily. "Sólo dispondrá, me aseguró el intermediario, de cinco minutos en la recepción de nuestro edificio de oficinas -- después del almuerzo y antes de la tarde. Si usted no llega, habrá perdido definitivamente su oportunidad".
Mientras escuchaba el tono absurdo al otro extremo de la línea, me sentí realmente inspirado. "Esta no es la clase de APN que China conocía", me dije. Antes, unos 20 años atrás, se le veía como sitio de retiro de los funcionarios veteranos --para que asistieran a algunas reuniones ceremoniales de vez en cuando. Ahora se dice que equivale a intentar coger el último vuelo. "De hecho hemos estado ocupados en los cinco años pasados", explicó Li cuando finalmente nos encontramos (desde luego que fui puntual al plazo). "Y todo apunta a que la siguiente APN será probablemente más complicada".
En China, un período de la APN dura cinco años antes de la reelección. Con sus éxitos en la construcción de su economía de mercado, China precisa crear y transformar muchas leyes, para poder avanzar. O, como afirma Li, las leyes ayudarán a que China consolide sus progresos.
Después de aprobar o enmendar numerosas legislaciones en la pasada APN, habrá más leyes que la próxima deberá emitir o cambiar, dijo un profesor de economía de la Universidad de Pekín (que nunca dejó de impartir clases allí cuando estaba en la APN). "La tarea es tan ardua que la nueva APN no puede permitirse el lujo de disminuir su ritmo".
Entre las leyes económicas aprobadas por el actual Comité Permanente de la APN, Li considera que cuatro son las más importantes: a saber,
Ley de valores
Esta es la primera ley que regula el mercado de valores en China. "Obviamente", asegura, "el mercado está creciendo y tiene gran potencial para un mayor crecimiento, por lo que se requiere regular la competencia mediante la legislación. Nuestro mayor logro, empero, consiste en haber diseñado la primera ley de valores de la nación, una ley que apunta en dirección positiva".
El problema más deplorable del mercado de valores de hoy, precisa Li, no es si la ley tiene algunos defectos, sino que todavía requiere de un seguimiento serio, aunque está en vigor desde julio de 1999. Hasta finales de 2002 ha pasado mucho tiempo.
Sin embargo, como bien señaló Li a propósito de los resultados de un viaje de inspección patrocinado por el Comité Permanente de la APN en 2001, el mercado se ha visto plagado por problemas tales como informaciones falsificadas, falta de disciplina administrativa interna en las compañías mencionadas, incumplimiento de compromisos y desafío a los derechos e intereses legales de los accionistas. Durante el proceso de puesta en vigor de la ley se ha desconocido el respeto debido a los valores, al decir de Li.
Ley de adquisición estatal
La misma establece los reglamentos que las instituciones del gobierno deben seguir cuando compran artículos y servicios en el mercado. La misma fue diseñada para combatir la corrupción y pérdida de fondos públicos -- otrora desenfrenadas-- en empresas que presentaban problemas al realizar transacciones entre organismos gubernamentales y contratistas sin calificación.
"Se trata del agujero negro de nuestra economía", considera el mencionado profesor de economía, que acude al término astronómico para describir la magnitud del asunto. La ley de adquisición tiene dos puntos fundamentales, explica. Uno consiste en hacer transparente el plan de adquisición, para lo cual se requiere publicar todo lo que se pueda del plan. El otro es que el mandato se debe firmar a través de un sistema de licitación, para que lo pueda asumir cualquier contratista potencial calificado.
La ley de adquisición estatal fue aprobada por el Comité Permanente de la APN en junio de 2002 y entró oficialmente en efecto el 1 de enero de 2003. La ley de apoyo a las pequeñas y medianas (PEE) y (MEE) empresas estatales constituyen más del 90% de sus suministros al consumidor, si bien nunca no se les ha permitido competir en pie de igualdad con las grandes compañías grandes --especialmente en el acceso a un mercado financiero dominado por los intereses estatales.
A pesar de algunos documentos pertinentes que el Gobierno Central publicó a partir de 1998, el 80% de las pequeñas empresas de China todavía carece de recursos financieros, mientras la mitad de las mismas encaran "dificultades extremas" para su autofinanciamiento.
Ahora la ley respectiva requiere, según explica Li, que el Gobierno Central dedique un presupuesto especial para aliviar la crisis financiera de las MEE.
Tomando en cuenta que las MEE tienen más posibilidades de que les hagan pagar impuestos locales desautorizados, con el propósito de financiar proyectos del área donde se encuentran ubicadas, la ley también delega los derechos de las posibles víctimas para rechazar tales cargas impositivas.
La ley de apoyo a las empresas medianas y pequeñas fue aprobada por el Comité Permanente de la APN en junio de 2002 y entró en vigor el 1 de enero de 2003.
Ley de contrato de tierras de labranza
"Se trata prácticamente de otra revolución", afirma el profesor Li, pues dicha legislación finalmente consolidó el sistema agrario que se había desarrollado en el proceso de la reforma económica de China durante los pasados 20 años".
Tuvimos una revolución al desmembrar las granjas colectivas en parcelas privadas en el principio de la reforma", considera el economista.
Este cambio generó mayores suministros agrícolas en China, pero al mismo tiempo, se lamenta Li, detuvo el progreso en el uso de la maquinaria de agrícola y las nuevas tecnologías --porque todas las parcelas eran demasiado pequeñas. "Ahora tenemos una ley para impulsar --con métodos compatibles con la economía de mercado-- la transferencia de dichas parcelas. De tal forma se crearán las condiciones para convertirlas en grandes granjas y viabilizar la aplicación de la maquinaria y las nuevas tecnologías, un cambio sin precedentes, añade.
Li ha estado en el Comité Permanente durante tres períodos y afirma que no estará en la próxima. Su retiro obedece a su avanzada edad, que sobrepasa ya el plazo estipulado para los integrantes del cuerpo legislativo. "Tres períodos son mucho tiempo", indica con una sonrisa de orgullo.
Después de retirarse de su oficina en el centro de Beijing, espera seguir enseñando en la prestigiosa Universidad de Pekín, donde se desempeña aún como director de la Facultad de Administración Guang Hua.
La entrevista transcurrió durante uno de los días más fríos de Beijing. Desde su ventana se veía nieve por doquier. Li se disculpó por tener que atenerse de modo estricto al límite de una hora para nuestro encuentro, pues todavía tenía una reunión en el Gran Palacio del Pueblo, contiguo a su oficina. Con un apretón de manos concluimos nuestra conversación y salió disparado escaleras abajo.
(Tomado de la edición del China Daily de Hong-Kong)
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