China continúa poniendo en ejecución política fiscal activa
-- El año 2003 será el sexto en que China adopte la política fiscal activa, considerada opción esencial y segura de cara a la actual situación económica
por FENG JIANHUA
En
2003, el Gobierno chino decidió continuar su política fiscal activa, en medio
de la preocupación de algunos de que su puesta en práctica en los últimos cinco
años pudo propiciar riesgos financieros. Para los asesores económicos del gobierno
la política fiscal activa es un medio esencial de garantizar la seguridad económica
de China durante el período de recesión económica global. La política ayudará
a aumentar el empleo, a estimular el consumo y a promover la inversión no gubernamental.
En los últimos cinco años, China ha emitido 660 mil millones de yuanes en bonos
de construcción a largo plazo, y planea emitir 140 mil millones adicionales
en 2003. El rédito total del país fue de 148.370 millones de yuanes en 2002.
Para compensar el efecto adverso de la crisis financiera asiática de 1997 y la desaceleración de la economía mundial, en 1998 el Gobierno chino comenzó a poner en vigor dicha política, publicando bonos de Hacienda con la esperanza de ampliar la demanda doméstica. La política ha estimulado el desarrollo sostenido y rápido de la economía de China. Wu Shuqing, economista de renombre y ex rector de la Universidad de Pekín, estima que los bonos estatales publicados entre 1998-2001 incrementaron el desarrollo económico anual del país en 1,38%, 1,41, 1.81, y 1,66 puntos porcentuales respectivamente.
Además de impulsar la demanda de inversión y el desarrollo económico, la política fiscal activa ha desempeñado un papel significativo en la promoción del empleo. El desempleo es actualmente un problema prominente que frena el desarrollo socioeconómico de China. La Comisión Estatal de Planificación del Desarrollo (CEPD) reveló que la inversión generada por los bonos estatales entre 1998-2001 creó 5 millones de puestos de trabajo, o más del 20% del total de puestos laborales agregados durante el período. Cuando se tomó en cuenta el crecimiento en las industrias promovidas por los proyectos financiados con bonos de Hacienda, se generaron aún más oportunidades indirectas de trabajo.
El Dr. Wang Xiaoguang, del instituto de investigación económica de la CEPD, considera que el mayor aporte de la política activa consiste en proporcionar un ambiente estable para el desarrollo económico. "Los préstamos de bonos no se utilizan para el consumo, sino para cultivar los nuevos puntos del desarrollo económico a largo plazo", dice Wang.
De
cara a las situaciones económicas domésticas e internacionales actuales, China
tiene que depender de la política fiscal activa para mantener el buen ímpetu
del desarrollo económico, que traerá más ventajas que desventajas. De lo contrario,
disminuirá la tasa de desarrollo económico de China, al decir de Wang.
En la actualidad no hay otros factores favorables que puedan substituir a los bonos de Hacienda en la estimulación al desarrollo económico. En momentos en que China lidia con una demanda escasa, la publicación de bonos del tesoro es un factor importante para ampliar la demanda y estimular el desarrollo económico. Otros factores que ayudan a ampliarla incluyen la extensión de las exportaciones, del consumo y de la inversión no gubernamental. Sin embargo, ninguno de ellos se adapta a la actual situación de China.
Con respecto a las exportaciones, hay muchos factores internacionales inciertos, tales como la crisis de la guerra del Golfo, que afecta exportaciones y que a China le cuesta controlar.
Con respecto al consumo, los ciudadanos chinos son muy cautelosos en sus gastos, debido a la difícil situación con el empleo, que ha disminuido la confianza del consumidor sobre sus ingresos en los años próximos. Aún peor, la renta de los granjeros, que constituyen el 63% de la población total del país, ha aumentado lentamente, dando por resultado una ampliación en la brecha de ingresos entre los residentes urbanos y rurales. Así las cosas, no será fácil aprovechar las potencialidades del enorme mercado en las áreas rurales. Tampoco es práctico substituir bonos estatales aumentando la renta de residentes y ampliando la demanda.
Algunos
expertos dicen que una utilización completa de la inversión no gubernamental
es la meta que persigue la puesta en práctica de la política fiscal activa.
Tang Min, economista de la Oficina de China del Banco de Desarrollo Asiático,
afirma que en los primeros 10 meses de 2002, el índice de crecimiento de la
inversión no gubernamental alcanzó el 18%, un incremento doble sobre bases anuales.
En la actualidad, China posee 11 billones de yuanes en capital no público. Pero
Wu Shuqing observa que a pesar de la descomunal cantidad, la inversión per cápita
es limitada, lo cual dificulta el respaldo al mantenimiento de un nivel de
desarrollo económico del 7%, como ha sido durante casi seis años.
Además, la política monetaria de China y los factores de precios han determinado la puesta en práctica continuada de la política fiscal activa.
Las políticas fiscales y monetarias son dos instrumentos importantes para el control macroeconómico. El desarrollo económico de China en los últimos seis años se puede atribuir a la política de expansión fiscal. En comparación, la política monetaria fue estable, de modo que en enero de este año, se incrementó de forma considerable la fuente de dinero. El equilibrio de la fuente estrecha de dinero (M1) fue de 7,24 billones de yuanes, para un aumento del 19,5% sobre el mismo período de años pasados.
A
pesar de la tendencia a la ampliación de la fuente de dinero, los bancos comerciales
no pueden aumentar instantáneamente los préstamos para disminuir la brecha enorme
entre los ahorros y los préstamos, porque el mecanismo de transmisión no se
puede dinamizar de la noche a la mañana en lo que constituye un proceso financiero
prolongado y complicado de reestructuración. Por lo tanto, la política monetaria
no puede substituir a la política fiscal como ejecutor principal de la fuente
de dinero.
Generalmente, el nivel de precio puede reflejar el estado de la demanda y la oferta sociales. Cuando el índice de precio de consumo crece en alrededor del 3%, la política fiscal activa se debe substituir por una política fiscal neutral, y cuando la tasa de crecimiento excede el 5%, se precisa una estricta política fiscal moderada.
Un informe de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) muestra que entre enero y noviembre de 2002, el nivel de precios de consumo de toda la nación, afectado por la estricta política monetaria, declinó en 0.8% con respecto al mismo período del año anterior. Una recuperación leve en el índice de precios se observó a principios de 2003, con lo cual se suavizó la presión deflacionaria, pero el nivel de precios siguió siendo bajo. En vista del factor del precio, es necesario que China continúe su política fiscal activa.
La
implantación de una política fiscal activa este año no producirá los riesgos
financieros que algunos anuncian. El ministro de Finanzas Xiang Huaicheng considera
que el déficit fiscal de China fue de 309.800 millones de yuanes en 2002, para
un 3% de su producto Interno Bruto (PIB), justo dentro del nivel internacionalmente
reconocido de seguridad. El volumen total de deudas excepcionales es 2,56 billones
de yuanes, para un 18% del PIB del país, muy por debajo de la línea de alarma
internacional del 60%. Por otra parte, durante este tiempo, la proporción del
rédito de China en su PIB comenzó a crecer lentamente.
Xiang dijo que, si se tiene en cuenta el poderío económico de China, el déficit y los niveles actuales de la deuda son soportables. Atento a la gran importancia de desarrollar de manera sostenible los sectores fiscal y económico, el Gobierno chino ha tomado algunas medidas para prevenir riesgos fiscales. Las condiciones favorables para poner en vigor la política fiscal activa también incluyen los tipos de intereses bajos de los ahorros y la ampliación del capital bancario que resulta de la preeminencia de los ahorros sobre los préstamos. Consecuentemente, China no encara riesgos financieros de importancia.
El vice ministro de Finanzas Lou Jiwei indica que si China no aplica la mencionada política para hacer frente a la escasa demanda doméstica y a la desaceleración económica mundial, el empleo se convertirá en una pesada carga financiera. "La política fiscal activa es en sí misma una de nuestras vías hacia la reducción de riesgos", afirma Lou.
La aplicación de la política fiscal activa es una opción esencial y segura. Sin embargo, algunos problemas también han aparecido en este proceso. El problema primario es la carencia del desarrollo económico rural debido a la cantidad limitada de inversión de bonos de Hacienda en áreas rurales, aunque han sido eficaces en promover el desarrollo económico urbano. Si se mantiene este problema, la brecha financiera entre los residentes urbanos y rurales se ensanchará aún más. Esto no es solamente un problema económico, sino también social.
Para solucionar este problema, en 2003, el gobierno ha incluido la mejora de la producción rural y de las condiciones de vida en el campo entre los cinco proyectos principales financiados con bonos de Hacienda. La inversión en utilidades públicas en áreas rurales aumentará con vistas a aliviar las agudas escaseces.
Xiang también enfatiza en la necesidad de esfuerzos para consolidar la administración de bonos de Hacienda, de modo que se incremente la eficacia de su uso. Además, el gobierno debe combinar la puesta en práctica de la política fiscal activa con los esfuerzos de extender el empleo, de mejorar los niveles de vida del pueblo y estimular el consumo. A la par que aumenta la inversión del gobierno, se deben hacer esfuerzos para alentar y guiar la inversión individual y extranjera.
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